El laberinto de Borges, en San Rafael, Mendoza

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El monumento homenaje a Jorge Luis Borges se sitúa en Cuadro Bombal, un sitio pleno de historia sanrafaelina, rodeado de álamos y viñedos, con la mística de quien sueña una enorme obra, el esmero de quienes la concretan y el orgullo de quienes la cuidan. Galería de Imágenes.


Fuente Noticias de Turismo 11/06/2016

“Hagamos un monumento con el corazón que honre a los que pasaron ya antes y enseñe a los que vienen después. Hagamos un monumento con altura. Hagamos el laberinto de Borges.”

El homenaje es diferente. No es el metal. Es el verde. Es el libro. Son las letras. No es lo físico. Es el ánima. Es la vida. Es el símbolo. Es el laberinto de Borges. Senderos demarcados con su historia y su impronta.

Nacho Aldao, sobrino nieto de Susana Bombal, recuerda la historia. y se refleja en su mirada la emoción de la obra que se efectúa, y habla con una incesante mezcla de orgullo y alegría. Lo ensalza la memoria de Camilo, su hermano mayor, aquel que prosiguió señales y sueños para detallar el enorme monumento.

“la idea del laberinto brota por un diseñador inglés llamado Randoll Coates, entusiasta de Borges, quien radicaba en la ciudad de Buenos Aires siendo diplomático y le pide a Susana Bombal, mi tía abuela, conocer a Borges pues sabía que eran muy amigos. Lo conoce a Borges y le toma un cariño muy entrañable. Coates vuelve a Inglaterra y se transforma en un diseñador de laberintos muy reconocido.

Pero en mil novecientos setenta y nueve tiene un sueño, en el que imagina que Borges muere y que no le podían hacer un monumento de bronce o bien de hierro, sino debía ser algo mágico, que no fuese la cara sino tuviese sus símbolos, como diciendo que Borges no es su físico, no es esa persona ciega en sillas de ruedas, sino Borges es todo cuanto dejó, su poesía, sus libros. Basándonos en este sueño, Coates tiene la idea de hacer este diseño.”

Nacho explica que “el laberinto es un libro abierto, que contiene mucha de la simbología de Borges. Se puede observar su nombre Jorge Luis; Borges en forma de espéculo, y tiene un signo de interrogación pues él en sus cuentos siempre y en todo momento tenía esa duda de la realidad o bien no realidad. Incluye  las letras MK de Maria Kodama, 2 relojes de arena que simbolizan el tiempo; el número ochenta y seis, que coincide con el año en que muere y la edad que tenía en ese instante. la idea es recorrer asimismo parte de su vida.”

Con una pasión que se refleja en su mirada, Nacho cuenta que “Randoll le manda una carta a Susana explicando su sueño y le cuenta que no lo pudo ver, mas que en el sueño estaba ella.” Esta carta data de mil novecientos setenta y nueve.

“Borges muere en el ochenta y seis y Susana en el noventa. Examinando las cosas de Susana cuando ella muere, a Camilo se le cae una caja y vuela una hoja. Esta era la carta de Randoll a Susana.” y es en ese instante que empieza a esbozarse el laberinto.

“Camilo era místico, y se dijo: si voló la carta a mis manos es una señal. y uno se puede reír o bien no de esta historia, mas la verdad que el laberinto está ahí, fruto de su perseverancia, por el hecho de que Camilo, con esa carta se fue a Inglaterra a buscar a Randoll. Se halla con él, quien no lo podía pensar y le da a fin de que diseñe el laberinto.

A partir de allá, Camilo se entrevista con María Kodama. Mas se decide no hacerse en la ciudad de Buenos Aires. El sitio indicado era este pues es un punto que une a Susana Bombal, Jorge Luis Borges y Randoll Coates.”

En dos mil tres, ocho mil plantines, la demarcación de dos mil cuatrocientos metros de sendero y el ahínco de un conjunto de amigos, empieza a ser realidad el sueño del laberinto.  

Pero en dos mil cuatro muere Camilo, el que escogió para el enorme monumento, un sitio insuperable. Con esa fuerza que tenía Camilo, quienes siguieron su sueño alcanzaron la meta: Hicieron el laberinto. Muchos se aproximaron solo por ser entusiastas de Borges y aportaron cada uno de ellos lo suyo.

El laberinto de Borges

El paisaje es entrañable para los sanrafaelinos y fenomenal para los turistas.

Una pulpería con moblaje de la temporada da la bienvenida a los visitantes. Allá, se pueden observar documentos expuestos que hablan de la historia del laberinto y un video hace un recorrido desde el comienzo de la obra hasta su concreción. Una zona para pequeños con diferentes juegos, y un laberinto de cañas forman parte del gran monumento.

Nacho Aldao expresa que “la idea es que la gente se halle con más cosas aparte del laberinto. El laberinto es la razón de ser de todo esto, es la obra de arte que destacamos, que cuidamos, mas la gente puede hacer cosas diferentes.

Además de caminando, al subirse a una torre el laberinto se puede recorrer en 3D, lo que lo hace más interesante y ameno.

“Hicimos el camino de las cañas por el hecho de que tiene un origen muy singular. Ese era un cañaveral donde jugábamos de chicos, mas cuando empezaron a visitarnos, las personas se metían adentro por curiosidad o bien para buscar sombra y el lugar se dañaba, entonces lo demarcamos con senderos y lo abrimos como nuevo laberinto.”

A pocos quilómetros de la Urbe de San Rafael, cara el este, rodeado de álamos, viñedos y montañas, el laberinto se sitúa en Finca los Álamos, Cuadro Bombal.

En esta finca se forjó la amistad entre Susana Bombal y Jorge Luis Borges. Entonces, era el sitio ideal para el monumento diferente al gran escritor.

y el laberinto se hizo, un monumento con el corazón, que honra a los que pasaron y enseña a los que vienen.