Antes de Ulises Bueno: los otros mega espectáculos que terminaron en escándalo en Córdoba

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Fuente lavoz 24/06/2022

La polémica por el show de Ulises Bueno, que iba a realizarse este sábado en el parque Sarmiento, pero que finalmente terminó siendo suspendido por el mismo artista –después de que se conociera que la Municipalidad de Córdoba contrató en forma directa a una empresa para el armado de la logística por 43 millones de pesos–, tiene antecedentes en hechos similares en los que terminaron envueltos gobiernos locales y personalidades del espectáculo.

Los más memoriosos recuerdan cuando en 1992 el gobierno de Eduardo César Angeloz contrató al bailarín argentino ya fallecido Jorge Itovich Donn para que ofreciera una función gratuita para más de 20 mil personas.

El espectáculo se organizó en esa oportunidad en un escenario gigantesco en la avenida Hipólito Yrigoyen, en el barrio de Nueva Córdoba.

Pero lo que fue un show convocante terminó, luego, en un escándalo tras una denuncia por irregularidades en su contratación.

Esto provocó la renuncia del arquitecto Carlos Liarte, quien en ese momento ocupaba la Subsecretaría de Cultura de la Provincia.

Tal como ocurrió con el espectáculo de Bueno, las miradas estuvieron puestas en los costos por la contratación del bailarín internacional.

Polémica por los carnavales cuarteterosEl exgobernador José Manuel de la Sota también fue cuestionado por las partidas destinadas para la organización del Carnaval Cuartetero, cuando en 2013 debió suspenderlo en medio de denuncias judiciales del Frente Cívico, las que finalmente fueron archivadas por la Justicia.

En ese momento, una crónica de La Voz daba cuenta que “los números oficiales (acerca de los costos de los carnavales) tardaron varios meses en ser conocidos”.

Los costos informados fueron casi 8 millones de pesos, aunque el Gobierno provincial precisó que con la organización del evento “se recuperó la mitad” de los dineros utilizados para este espectáculo.

Al año siguiente de esta polémica, De la Sota anunciaba la reedición de los carnavales cuarteteros, aunque organizados por empresas privadas, por lo que le encomendó a Gustavo Santos, entonces titular de la Agencia Córdoba Turismo y hoy diputado nacional por Córdoba (Juntos por el Cambio), entablar las negociaciones con las empresas interesadas para generar un nuevo espectáculo, aunque en este caso el Gobierno provincial se sumaría como auspiciante.

En esa oportunidad, Santos afirmaba que la organización del Carnaval Cuartetero demandaba un gasto global de 7,9 millones de pesos y que había ingresos por cuatro millones de pesos, por lo que el déficit había sido de $ 3,88 millones, los que debieron ser aportados por el Estado provincial.

Un Festival de Peñas cuestionadoAl año siguiente, en 2014, el entonces intendente de Villa María y hoy ministro de la Producción, Eduardo Accastello, se vio envuelto en una denuncia realizada por dirigentes de la oposición de su ciudad debido a la organización del Festival de Peñas de Villa María, en cuanto se contrató al grupo mejicano Maná.

El legislador provincial Darío Capitani (Juntos por el Cambio), quien en ese momento ocupada una bancada como concejal en Villa María, había denunciado a Accastello debido a que consiguió sortear el cepo cambiario y en octubre de 2013 había obtenido 360 mil dólares para abonarle un adelanto a Maná, además de los costos por traslados.

“Realmente es un despropósito porque más que un Festival de Peñas, es un festival de dólares.

El 21 de octubre, la Municipalidad de Villa María realiza un primer pago a Palapa Music, que es la productora de Maná por 260 mil dólares a una cotización de 5,865 pesos.

Y ese mismo día hace otro pago de 100 mil dólares, con la misma cotización por el primer pago del transporte de los equipos”, había declarado Capitani.

Aunque esa polémica no terminó ahí.

Cuando el grupo Maná llegó al aeropuerto Néstor Kirchner y se tomó una foto con Accastello, se reactivaron las críticas.

El avión que había trasladado a los mejicanos resultó ser de la Gobernación de la Provincia de Catamarca.

Finalmente, el director de Aeronáutica de esa provincia en ese momento, Guillermo Dré, daba cuenta que el avión oficial funcionaba como taxi aéreo contratado para vuelos de cabotaje y que, además de Maná también se habían trasladado a los artistas Marco Antonio Solís y Carlos Baute.