Dólar y shows internacionales: cómo hacen los productores para pagarles a los artistas

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Fuente lavoz 16/07/2022

El humor social-digital lo explicó mejor que nadie: los memes de Chris Martin rogando por el pago de la serie de 10 shows en River de Coldplay, su banda, dejaban claro lo difícil que será para sus contratantes conseguir dólares para cancelarlo.

Las recientes modificaciones que el Banco Central aplicó al sistema de pagos del comercio exterior, que limita la disponibilidad de dólares al cambio oficial para importar bienes y servicios, ha inquietado a diferentes frentes productivos.

Y entre ellos, claro, se ubica el dedicado al entretenimiento, que eventualmente contrata a artistas internacionales cuyos agentes reaccionaron a lo dispuesto en la Comunicación A7532, de la entidad que preside Miguel Pesce.

¿Cómo lo hicieron? Ante los nuevos límites para el sistema de pagos del comercio exterior, los socios de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (Aadet) plantearon su preocupación ante el Ministerio de Desarrollo Productivo, que hoy tiene al frente a Daniel Scioli.

“Nos reunimos con Scioli, antes lo hacíamos con (Matías) Kulfas, y con la gente del Banco Central para ver esta situación.

Y se determinó que no será tan estricto el cepo a nuestra actividad”, explica José Palazzo, titular de En Vivo Producciones.

E inmediatamente aclara que así será en su caso, un productor mediano que rara vez puede solicitar un giro superior a 100 mil dólares.

Así las cosas, en su objetivo de establecer “prioridades” en las importaciones que se financian con dólares oficiales y evitar maniobras “especulativas” que contribuyan a mermar el ya bajo nivel de reservas, el Banco Central y el Ministerio de Desarrollo Productivo se comprometieron a acompañar a los productores de espectáculos en determinada escala.

Escala que, claramente, no es la de Coldplay en River, para la que, según trascendió extraoficialmente, sólo se habían autorizado partidas para los cuatro primeros shows.

“Hay cada vez más restricciones.

Seguimos dando vueltas.

No es una situación de ahora, sino de hace 10 años.

Este tipo de medidas afectan hasta a los tipos a los que les alquilamos estructuras para nuestros shows.

El tipo que compra una pantalla la paga en dólares; el que compra luces también.

El capital que ofrecen se desvaloriza si no puede renovarse por restricciones”, diagnostica Hernán “Tori” Baistrocchi, de Buenas Noches Producciones.

“No operamos en dólares ni en euros porque hacemos coproducciones con productores locales que traen a los artistas.

Ellos son quienes manejan dinero en divisa extranjera.

Nosotros trabajamos en pesos con los productores que bajan al artista”, detalla Florencia Liviero, encargada de prensa de Quality Espacio.

Por su parte, Meli Franco, de GRL PWR, cuenta que como la suya es una productora “chiquita”, no tiene capacidad para afrontar la carga burocrática señalada anteriormente.

“Cuando traemos artistas internacionales, en lo posible, tratamos de cerrar acuerdos en cash.

Se nos complica hacer transferencias.

Tratamos de ir por eso.

Obviamente, compramos dólares al precio blue”, puntualiza.

El mecanismo para pagarHasta este reciente nuevo orden, el procedimiento de un productor para contratar un artista internacional era el siguiente: acordar un contrato con él; presentarlo posteriormente en su banco para que este, a su vez, lo reenvíe al Central y a la Secretaría de Comercio Exterior para su aprobación definitiva.

“Hasta la semana pasada, el Banco Central no me puso ningún impedimento formal para pagarles a algunos artistas que programé en festivales y, más recientemente, en Plaza de la Música”, revela Palazzo.

“Estoy hablando de cifras que no exceden los 100 mil dólares.

Lo concreto es que el giro sale con el tipo de cambio oficial y la retención del 35 por ciento por una tasa llamada withholding tax, que es la tasa de importación de talento”, amplía el fundador de Cosquín Rock.

“Traés barbijos de china, pagás una tasa de importación; bueno, el talento artístico también la tiene.

Se la pagás al Estado, es una retención.

Entonces, cuando pactás con el artista, en algunos casos te la cobra aparte, por lo que algunos contratos desglosan pago de honorarios y gastos.

Te dicen: ‘Vos me tenés que pagar 100 mil y los quiero limpios.

No quiero un papelito que me diga que me retuviste 35 mil”, remata Palazzo sobre el mecanismo que prevé un pago al tipo de cambio oficial.

“En nuestro caso es similar”, apunta Baistrocchi, cuya productora ya trajo al sudafricano Black Coffee y lo hará con al galés Sasha en su calendario 2022.

“Cuando se trata de shows programados con anticipación, llevamos adelante este mecanismo.

Pero no con otros trabajados sin tanto margen”, precisa el empresario, quien sugiere que en muchos casos tiene que comprar dólar blue para honrar sus compromisos.

“La realidad es que no le puedo pagar en dólares a un artista.

Está prohibido por ley”, apunta Palazzo.

“Y, por otro lado, el Estado no me deja pagarle al artista oficialmente.

Entonces, se genera algo que no puede suceder y, al mismo tiempo, es inviable… Porque hay artistas que descarto a un dólar a 290, sus shows son imposibles de hacer a ese precio”, refuerza.

Baistrocchi recoge el guante sobre esta nueva devaluación: “Cuando te piden los contratos, te consultan a cuánto vas a vender el ticket y rara vez te creen que lo vas a vender al precio estipulado en ticketeras.

En fin, como productora seguiremos con el plan que tenemos y mantendremos el nivel de nuestras producciones”.

“Pero, obviamente, hay que replantearse el negocio a partir de todo esto.

El 60 por ciento del costo total es el artista, por lo que la variable del dólar nos obliga a ajustar las otras.

El desafío es nivelar para arriba con poco menos”, señala.

Por último, Palazzo plantea un escenario apocalíptico, pero al mismo tiempo se muestra esperanzado.

“Si a algunos empresarios no los dejan girar, habrá un montón de agencias que optarán por no venir a la Argentina.

No me preguntes por qué, pero tengo la esperanza de que todo esto se destrabará”, cierra el productor.

El caso ColdplayMás allá del récord de ventas de entradas y de cantidad de shows en River, uno de los temas que también salió a flote con la serie de shows de Coldplay es el hecho de que el caché de la banda es, por supuesto, en dólares, en una época del país marcada por la escasez de esa moneda.

En una nota del diario Clarín, publicada el 2 de junio, se calculó que la recaudación total de los shows rondará los 7 mil millones de pesos y que gran parte del negocio (cerca del 90 por ciento) es para la banda.

El tema, aquí, es cuál será el origen de las divisas en la moneda extranjera para cubrir el pago de los artistas británicos, teniendo en cuenta el estado de las reservas que tiene el Banco Central.

Desde la productora DF Entertainment, aclararon al matutino porteño que nunca dan cifras de sus espectáculos.

“Los dólares no salieron del Central”, dijo a Clarín una fuente de la entidad.

A su vez, el diario metropolitano recordó que la productora inició el trámite ante la Administración General de Ingresos Públicos (Afip) para acceder a las divisas al precio oficial en febrero, pero que nunca se llegó a completar.

Por otro lado, señala que la productora del espectáculo es la multinacional Live Nation y que DF es responsable únicamente de la organización local.

El caché de un artista internacional se tramita como importación de servicio y se cancela al dólar oficial.

Se suma a eso el alquiler del estadio de River, cuya tarifa también está dolarizada.

Al ser Live Nation la encargada de organizarle todas las giras internacionales a la banda británica, se cree que lo que puede suceder es que la multinacional se encargue de conseguir los dólares.

Otra opción es que se recurra a los mercados alternativos para obtener las divisas necesarias.

Por último, Clarín publicó que desde el Banco Central establecieron que, en lo que va del año, la cuenta global de importación de servicios culturales no llega a los cinco millones de dólares mensuales.

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