Donde el cielo brilla más

Noticias de turismo de argentina y el mundo
La Reserva Barreal Blanco obtuvo una certificación internacional por la calidad del cielo que la cobija. Esto ha dado gran impulso para avanzar en la parte turística que contará con hospedaje (domos), senderos informativos, vivero de plantas autóctonas, un anfiteatro, y por supuesto un observatorio astronómico, entre otros atractivos que serán inaugurados antes de que termine el año.
Fuente diariodecuyo 28/08/2022

Justo al lado del Parque Nacional El Leoncito se encuentra la Reserva Privada Barreal Blanco que comprende 5.905 hectáreas de campo, un lugar privilegiado que acaba de obtener la certificación Starlight.

¿Esto qué implica? Un destino turístico que goza de excelentes cualidades para la contemplación de los cielos estrellados y que, al estar protegidos de la contaminación luminosa, son especialmente aptos para desarrollar actividades basadas en ese recurso natural.

Una declaración que viene a refrendar lo que a simple vista de cualquier ciudadano que conozca la zona, o la haya visitado, es evidente, igual que para la comunidad astrocientífica del mundo.

Claro que esto va más allá porque incluye la valoración y preservación ambiental, geográfica, histórica y cultural de la zona, y esta reserva avanza a pasos agigantados para inaugurar infraestructura y actividades antes de fin de año.

Tanto es así que la demarcación para hacer senderismo (didáctico), está lista, al igual que los tres domos con techo transparente (sólo falta la instalación de paneles solares), y está en marcha la instalación de un observatorio astronómico, un vivero de plantas nativas, un recorrido que incluirá el Camino del Inca que pasa por allí, entre otros tantos atractivos que se ofrecerán a la comunidad local, nacional e internacional.

Barreal Blanco es la segunda reserva privada de la provincia, después de Estancia Don Carmelo-, ambas declaradas áreas naturales protegidas en los últimos 20 años.

La certificación Starlight llega para seguir sumando valor a este sitio tan preciado por su cielo diáfano, al punto que cualquier desprevenido que llega al lugar puede sorprenderse a sí mismo levantando la mano casi como para tocar las estrellas.

Sebastián Marasco, responsable de la reserva, cuenta con orgullo lo logrado, porque no es nada sencillo obtener esta acreditación tras evaluaciones realizadas por la Fundación Starlight con sede en Islas Canarias.

"Hay una ley que protege al cielo en un radio de 15 kilómetros desde el observatorio ubicado en El Leoncito, como así también otras reglamentaciones provinciales y departamentales tendientes a su preservación.

Así fue que una vez que nos empapamos en el tema completamos los requisitos que se debían cumplir, siempre respetando las regulaciones existentes y tratando de aportar más a la zona, ya que San Juan fue declarada Capital del Turismo Astronómico.

Nos contactamos con la Fundación Starlight y finalmente lo logramos.

Esto abre una puerta más al Astroturismo y a la preservación de lugar", indica.

  En definitiva la finalidad es darle más protección al lugar desde el ámbito privado y contar con un aval internacional tendiente a conservar el cielo.

Natural y protegida Si bien ese terreno fue adquirido por la familia Marasco en la década del 70, recién hace un año - tras la firma de convenios con la Secretaría de Ambiente-, fue reconocida área natural protegida mediante un decreto provincial firmado por el gobernador Sergio Uñac.

Eso les permitió empezar a trabajar con la normativa que corresponde a este tipo de sitios ya que no sólo cuenta con un cielo impoluto si no también con una zona de vegetación muy antigua, plagada de retamales -flor provincial-, reconocida en el ordenamiento territorial de Bosques Nativos.

Es uno de los más densos y antiguos de la provincia.

Para su conservación trabajan dos guardaparques que junto a una familia lugareña levantan lo que será un vivero de plantas autóctonas, cuyo destino final será volcarlas a la comunidad.

"Hemos formado alianzas con organizaciones conservacionistas que apoyan la propuesta, incluso hemos firmado convenios con la Fundación Bioandina para la conservación del cóndor andino, hemos recibido ayuda de la Fundación Rewilding, del Casleo, del Parque Nacional El Leoncito, de la Reserva Natural Villavicencio, de la Municipalidad de Calingasta y el Banco de Bosques.

También comenzamos a hacer un registro de especies de flora y fauna, tanto que ya contamos con unas 300 observaciones.

Estamos utilizando una aplicación en la que participa gente de la comunidad científica y por la cual subimos una foto y allí empiezan a sugerir reconocimientos.

A esto se suma la experiencia de los guardaparques que hacen el relevamiento", cuenta el responsable de Barreal Blanco.

Otra de las acciones que ya comenzó a ponerse en marcha es la vinculada a la recolección de semillas para dar inicio al vivero de plantas nativas.

Entre tantos atractivos, además de la riqueza natural, se encuentra otro de gran valor cultural e histórico.

Se trata de una porción del Qhapaq Ñan, la antigua red vial conocida como "Camino del Inca", que ha sido declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Por supuesto que también será un hito especial para quienes lo visiten.

Del mismo modo, se han recuperado ejemplares del tendido del telégrafo que comunicaba Calingasta con San Juan.

Otra parte de la rica historia que allí será puesta en valor.

Serán los senderos con diferentes niveles de exigencia para el trekking los que llevarán a estos sitios culturales donde se brindará toda la información necesaria.

La propuesta incluirá, como no podía ser de otro modo, el alquiler de carros a vela para esa práctica deportiva propia de la zona.

Hospedajes Actualmente cuenta con una vivienda para los guardaparques, pero se sumarán otras para el turismo que se denominan "Domos del silencio".

Estas construcciones respetarán el entorno y serán provistas de servicios "limpios", como energía solar.

"Muchas cosas se están construyendo de adobe para revalorizar este material de construcción.

Todo estará en sintonía con los cuidados que exige el lugar y los convenios firmados porque estamos comprometidos a cumplir con la preservación de la zona y su cielo para las generaciones actuales y futuras", acota.

Los domos provistos de un recubrimiento transparente dejan ver el cielo recortado por la Cordillera de los Andes, un espectáculo único gracias al brillo de las estrellas que mágicamente parecen convertir la noche en día.

Estas estructuras están colocadas con una diferencia de 200 metros entre sí para que la experiencia sea personal, silenciosa y respetuosa del entorno.

Actualmente ya puede ser visitada previa reserva por Instagram (@reservabarrealblanco), de tal modo que se puedan organizar y armar las salidas grupales.

A corto plazo, es decir cuando haya sido inaugurada, estará abierta en forma permanente.

Hace algunas décadas, en este extenso paraje, hubo un par de ripieras de donde se extraía material para la construcción de la ruta, y que ahora -lejos de ser tapadas- , serán puestas en valor.

Una de ellas servirá de base para vivero de plantas nativas y la otra se convertirá en un anfiteatro destinado a actividades culturales y artísticas.

Tanto los integrantes de la Fundación Vida Silvestre como de la Reserva Natural Villavicencio recomendaron dejarlas y ponerlas dentro del mapa para generar consciencia del impacto que esto ocasiona.

Gran novedad Como no podía ser de otro modo si de turismo de estrellas se trata, contará con un observatorio que está próximo a ser instalado.

En definitiva promete ser una experiencia integradora con visitas guiadas, sendero informativo y por supuesto el telescopio para completar la aventura.

"No se trata de competir, sino de ampliar la propuesta porque es interesante conocer los observatorios con un perfil más científicos como el Casleo, y esta opción.

Además se ofrecerá una comida típica sanjuanina y vinos locales", relata el responsable.

Un prestigioso equipo de arquitectos -Slow Estudio de Arquitectura-, que ya ha desarrollado un observatorio en Parque Patagonia en Santa Cruz, junto al artista Rodrigo Túnica dedicado al arte y medio ambiente, será el responsable de su inminente instalación.

La construcción de una biblioteca es otra de las novedades.

Surgió en forma conjunta con la Dirección de Bibliotecas Populares de la provincia a cargo de Liliana Alaníz.

Constará de bibliografía y videos relacionados con el valor cultural, histórico, geográfico y astronómico del distrito.

Además de todo el conocimiento e información de la flora, fauna y biodiversidad de la reserva.

Un verdadero sueño que se concretará en poco tiempo, que implica una gran inversión para el turismo astronómico, científico, cultural y de preservación del ambiente.

  Los guardaparques Para proteger el lugar, darle un valor y cuidar cada detalle, llegaron a la provincia dos guardaparques nacionales.

Se trata de la pareja conformada por Dana Piedrabuena y Roman Labrousse, que si bien aún no están totalmente instalados en la reserva realizan trabajos en forma permanente.

Ellos también serán los encargados de explicar a los visitantes sobre las especies nativas, su valor para estructurar el bosque, la antigüedad de los arbustos de porte bajo, los avistajes de aves, entre otras actividades.

"Desde febrero estamos trabajando en la reserva, y aunque no nos quedamos siempre en el lugar, lo haremos apenas estén todos los servicios.

La idea es terminar todo muy pronto.

Tanto Dana como yo somos unos enamorados de San Juan", cuenta Román cuyo trabajo anterior fue en un parque de Misiones.

En pocas palabras pasó del verde absoluto al inmenso desierto.

Hasta el momento han tenido la tarea de relevar la flora y fauna que habita en la reserva, además de participar del proyecto de conservación del cóndor andino a través de monitoreos, y cámaras trampas.

Dana es la encargada del vivero de plantas nativas donde están comenzando a reproducir retamo y jarilla.

Luego se incorporarán especies nativas de los alrededores como algarrobos, por ejemplo.

Román, quien también desarrolla labores en la Reserva Provincial San Guillermo como agente de conservación, comenta que la "idea es tenerla abierta al público e interactuar todo lo que se pueda con la comunidad.

Queremos generar visitas con las escuelas y el público en general.

Aprovecharemos todo lo que hay para ponerlo en valor".

Los relevamientos La reserva Barreal Blanco abarca casi 6.000 hectáreas del piedemonte occidental de la Sierra del Tontal, que es hogar de comunidades adaptadas a las duras condiciones desérticas del Monte.

El relevamiento realizado por los guardaparques destaca entre su flora matorrales puros de Jarilla (Larrea cuneifolia) y Retamo (Bulnesia retama), esta última la flor provincial.

Entre la fauna encontraron mamíferos como el Guanaco (Lama guanicoe), aves como el Choique (Rhea pennata), el Aguilucho Ñanco (Geranoaetus polyosoma), reptiles como la Lagartija de Uspallata (Liolaemus uspallatensis) y la Yarará Ñata (Bothrops ammodytoides), entre muchos otros animales.

¿Qué es una certificación Starlight? La Fundación Starlight con sede en las Islas Canarias ha creado un sistema de certificación, mediante el cual se acreditan aquellos espacios que poseen una excelente calidad de cielo y que representan un ejemplo de protección y conservación.

Son escenarios que incorporan la observación del firmamento como parte de su patrimonio natural, paisajístico, cultural o científico y fomentan a su vez el "Turismo de Estrellas" o "Astroturismo".

Este reconocimiento permite aunar ciencia y turismo.

Para ello aprovecha la astronomía y la visión del firmamento como herramienta para una nueva forma de turismo sostenible.

Se basa en los principios recogidos en la "Declaración sobre la Defensa del Cielo Nocturno y el Derecho a la Luz de las Estrellas" -Declaración de La Palma, 2007.

Precisamente para obtener esta certificación se precisa la adhesión a esa Declaración.

La certificación Starlight requiere superar un proceso de auditoría consistente en la evaluación de los siguientes criterios: * Requisitos ambientales (calidad del cielo nocturno y diurno) y relativos a recursos naturales, culturales y científicos.

* Estrategias en alumbrado inteligente e innovación.

* Requisitos relativos a los recursos técnicos, infraestructuras y servicios.

* Calidad y satisfacción por el lado de la oferta: gobierno, sector privado, comunidad científica, comunidad local, monitores y guías astronómicos Starlight y otros actores involucrados.

* Estrategia y gestión de los recursos relacionados con la luz de las estrellas.

* Calidad y satisfacción de los usuarios por el lado de la demanda (turistas y sociedad civil).

* Gestión del conocimiento (investigación, innovación, educación e información).

  Pioneros en el país El refugio Puesto Pavón, de la ciudad de Capilla del Monte, se convirtió en el primer alojamiento en la Argentina con cielo certificado para astroturismo por la Fundación Internacional Starlight dependiente del Instituto de Astrofísica de Canarias.

Según esta entidad, pionera a nivel mundial en crear la "Declaración sobre la defensa del cielo nocturno y el derecho a la luz de las estrellas", estas certificaciones "acreditan aquellos espacios que poseen una excelente calidad del cielo y que representan un ejemplo de conservación.

La segunda que logró esta certificación en el país es la Casa Rural El Pañuelo, en Chubut.

Se caracteriza por no tener luminarias exteriores; está rodeada de un paisaje agreste, casi llano y de vegetación baja.

Esta estancia rural típica de la zona patagónica dista apenas 1.5 del mar, lo que ofrece una visión del horizonte casi completa.

Utiliza energía renovable, incluido internet, servicio de restauración y unidad habitacional tipo "Motor-Home" completamente equipada.

Además cuenta con bicisendas, cabalgatas, visitas guiadas, pesca deportiva, fotografía y, por supuesto, astroturismo.

Por Myriam Pérez Fotos: Gentileza Sebastián Marasco