El turismo nacional recupera niveles prepandemia: expectativas para el verano y desafíos pendientes

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Fuente lavoz 04/12/2022

En octubre, el mercado aéreo comercial logró transportar casi similares niveles de pasajeros domésticos que antes de la pandemia.

El dato es celebrado por las aerolíneas y por la industria del turismo en general, y destacado por el sector como una señal de la fuerte recuperación que viene protagonizando, ayudado por la conjunción de nuevos hábitos en el consumidor, factores macroeconómicos que disuaden de los viajes al exterior y el impulso del programa estatal Previaje.

Aunque aún queda mucho músculo por rehabilitar –la conectividad y las plazas hoteleras están por debajo de niveles prepandemia–, las expectativas para la inminente temporada son excelentes, como también lo es el potencial de la industria.

¿Cuáles son las razones? ¿Qué se necesita para seguir capitalizando ese avance?El cuadro completo de situación quedó trazado en una nueva edición de Voces que Suman, el ciclo audiovisual vía streaming de La Voz, con réplica en todo su ecosistema comunicativo, además de Los Andes y de la plataforma Vía País, ya disponible en toda esa red.

En esta oportunidad, la propuesta convocante fue repensar el turismo y su reconfiguración en la pospandemia.

El panel de referentes convocados a dar su mirada sobre el tema incluyó a Ximena Díaz Alarcón, cofundadora de la consultora Youniversal; Mauricio Sana, CEO de Flybondi; Gonzalo Pérez Corral, gerente general de JetSmart, y Fernando Desbots, presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (Fehgra).

La moderación estuvo a cargo del periodista Daniel Alonso.

La frontera, una bisagraUn primer y fuerte consenso entre las voces del turismo es el contraste entre las fotos de la actividad fronteras adentro del país y la del turismo al exterior.

El encadenamiento entre las restricciones de circulación que generó la pandemia, el deterioro en la conectividad y la posterior crisis cambiaria combinada con el impacto de la inflación, hoy más fuerte que nunca, devinieron en un comportamiento muy dispar entre ambas actividades.

En la conectividad aérea se refleja claramente.

“Ya estamos en el mismo nivel de pasajeros domésticos que en 2019, pero, cuando revisamos esto en vuelos, la restitución es del 90 a 92% respecto de la prepandemia, claro, con una ocupación muy alta.

En la industria se acerca el 90%, nosotros estamos encima de eso.

La demanda supera a la oferta”, explica Sana de Flybondi.

Pérez Corral, de Jetsmart, traza la contracara: “Mientras el tráfico doméstico está así de fuerte y el regional, en algunos casos, muestra potencial, el flujo internacional está aún en un 60 a 70% del movimiento prepandemia.

La oferta no se restituyó completa y la demanda no lo puede pagar”.

Este panorama está impulsando el crecimiento de las dos low cost, operadoras del mercado de cabotaje junto con Aerolíneas Argentinas; una compañía con premios promedio superiores a los de ambas.

“Dos compañías volamos más del 100% arriba del nivel con el que lo hacíamos en 2019?, destaca Sana.

El buen desempeño llevó a las aerolíneas a retomar sus planes de crecimiento sumando aviones: Jetsmart ya vuela con ocho y Flybondi, con 10, con plan de subir a 12 en verano.

Desde el sector hotelero y gastronómico, se describe y se celebra un cuadro similar.

“La actividad se tuvo que reconstruir, pero hoy estamos muy contentos porque los números son muy positivos en todo el país.

A nivel ocupación y movimiento”, apunta Desbots desde Fehgra.

En coincidencia con los directivos de las aerolíneas, apunta que el argentino es el gran sostén de esa recuperación, admite que el flujo de viajeros corporativos viene más rezagado y destaca que los visitantes extranjeros están empezando a ser un aporte interesante en ciertos destinos, estimulados por el tipo de cambio.

“Los extranjeros están empezando a recorrer lugares conocidos y no tanto.

Entre octubre y marzo, tenemos cerca de 200 vuelos a Ushuaia colmados de extranjeros que van a tomar allí cruceros a la Antártida”; apunta Gonzalo Pérez Corral.

Nuevos hábitosEl hábito es un potente motor del consumo, y sobre el turismo están operando conductas reforzadas o detonadas en el argentino tras la bisagra de la pandemia.

La consultora Ximena Alarcón se refiere al fenómeno: “Vemos que ocho de cada 10 argentinos siguen considerando el bienestar y la salud como lo más valioso en la vida.

Eso siempre fue así, pero se reforzó en la pandemia.

El bienestar implica vivir buenos momentos, y el turismo es una vía muy utilizada para conseguirlos.

El tema es, en este contexto, cuánto de eso puede pagar la gente”.

El bolsillo pone techo a esta pulsión, pero el argentino no se resigna: “En nuestro ADN está la búsqueda de compensación frente a la tensión, sea esto comerte una provoletta, tomar mate con un amigo y hacer un viaje.

El que puede, hace y el que no, trata”, explica Díaz Alarcón.

La pérdida de poder adquisitivo y la gran distorsión de precios implican obstáculos que el consumidor pelea con mucha voluntad.

“La gente compara mucho usando la herramienta digital.

Pregunta a amigos, busca con qué comparar tarifas.

Y se siente muy gratificada cuando encuentra un ‘buen precio’, como así también ‘escracha’ incluso en redes lo que lee como abuso.

Igual, hoy la cabeza de todos los argentinos ya está en el verano.

En nuestros estudios, ocho de cada 10 dicen estar pensando en las vacaciones, se las puedan tomar o no.

Y cuatro de cada 10 declaran que piensan todo el tiempo en irse de vacaciones”.

Esta mayor propensión a la escapada, como se pueda, está terminando de romper la estacionalidad y constituye una realidad palpable y celebrada en el mercado, además de un dato muy alentador a futuro: habla de un potencial que, bien aprovechado, puede disparar la industria del turismo a niveles inimaginados en el país.

Verano azul (con desafíos)“La temporada de verano se presenta con un muy buen nivel de reservas.

Será de las más productivas en la breve historia de Jetsmart en Argentina, iniciada en 2019?, anticipa Pérez Corral.

“Los números de ocupación son muy buenos.

Y nuestro observatorio anticipa una alta proyección de reservas”, coincide Desbots.

Sana, de Flybondi, describe la magnitud de la oportunidad en mediano plazo: “Este año va a terminar con un potencial cercano a los 11,6 millones de pasajeros; sigue estando debajo de los 16 millones de 2019, pero con una demanda superando a la oferta.

En 2023 podemos cerrar con 18 millones; y el potencial del mercado argentino habilita pensar en 30 millones de pasajeros en los próximos cinco años”.

La tendencia actual permite entusiasmarse con esas cifras, aunque, claro está, hay factores extra e intraindustria que deben colaborar para hacerlo posible.

Todos los participantes coinciden al enumerar la lista de tareas pendientes.

Al sector le toca seguir invirtiendo, recuperando plazas y asientos, mejorando experiencias y servicios en cada uno de los cientos de destinos posibles en el país.

Al Estado, generar condiciones macroeconómicas de mayor estabilidad, que frenen la inflación y reduzcan la incertidumbre, habilitando la planificación de mayor plazo a las compañías.

Favorecer una sana competencia en el sector –clave aquí el rol que se asigne a Aerolíneas Argentinas–, bajar la carga impositiva sobre pasajes, seguir ampliando la infraestructura y sostener programas efectivos como el Previaje completan la serie de demandas al sector público.

Opinan los especialistaXimena Díaz AlarcónCofundadora de Youniversal“Cada vez más consumidores hacen otro uso del tiempo y del espacio.

Hay un nuevo viajero, entre nativo, porque quiere sentirse local y turista, porque explora, que compone un segmento importante y que seguirá creciendo.

Muchos jóvenes que se han mudado dentro del país, favorecidos por nuevos modos de trabajo, quieren vivir y circular.

Para ellos es indispensable la conectividad, implica una oportunidad para la industria del turismo.

Otro punto importante es lo que tiene que ver con el bienestar en términos de recuperación de energía: la gente va a un lugar para encontrarse con ella misma; los viajes son una burbuja en la que uno se pone a pensar qué quiere de la vida, hacia donde va”.

Mauricio SanaCEO de Flybondi“El cliente pospandemia la tiene clarísima: la ‘experiencia’ no es subirse al avión de Flybondi sino disfrutar el destino, el avión es una herramienta.

Y la experiencia no se circunscribe al turismo.

Hoy vemos un viajero que visita amigos en Villa Carlos Paz y de paso hace turismo; que quizá estudia y viaja todo mezclado.

El turismo viene recuperándose muy fuerte, y su potencial es enorme en Argentina.

Podemos mover 30 millones de pasajeros en cinco años (2022 terminará en 11,6 millones) pero para eso la industria en su conjunto necesita seguir ampliando capacidad, infraestructura y servicios en todo el país; además de contar con un contexto económico que permita la planificación a mayor plazo”.

Fernando DesbotsPresidente de Fehgra“Lo positivo de la pandemia fue que dejamos de lado mezquindades y nos juntamos entre muchos en el sector a trabajar en conjunto.

No hay otra manera de salir adelante que de manera colectiva, articulando entre todos los sectores que operan bajo el gran paraguas del turismo.

Y con reglas claras.

Hay muchos casos de éxito como el de Santiago del Estero, por ejemplo, donde los hoteles cerraban en verano por falta de actividad.

Hoy no sólo abren, sino que logran ocupación arriba del 90%.

Tenemos que seguir recuperando plazas y en eso recomponer la rentabilidad también juega un papel muy importante para poder invertir.

La inflación es otro enorme problema económico en un sector que vende a futuro”.

Gonzalo Pérez CorralGerente general de JetSmart Argentina“La recomposición del sistema aerocomercial argentino se da con la mezcla del que necesita viajar: el corporativo, aunque en niveles más bajos, y el turismo como motor con las bondades del programa Previaje.

Muchos argentinos cambiaron el paradigma de que subirse a un avión es algo costoso.

Se hacen viajes por despedidas de soltero, grupos de amigas a Bariloche o a Mendoza.

Hay muchas provincias haciendo un muy bien trabajo en tentar a los argentinos que no conocían su país.

En el norte, por ejemplo, hay 10 provincias que trabajan por la región más allá de cualquier grieta.

La erosión de la típica estacionalidad se ve con claridad, planeamos seguir apostando a eso.

Es importante, claro, que todo este crecimiento sea acompañado por un contexto que lo favorezca”.