Hay más empleo, pero el que consigue no llega a fin de mes

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Fuente lavoz 21/09/2022

El crecimiento del Producto Bruto Interno (6,5% en el primer semestre) y el dato de desempleo son las dos comunicaciones que forman parte del calendario habitual del Indec que el Gobierno de Alberto Fernández no tiene ningún problema en promocionar todo lo que sea posible.

Es que al contrario de lo que pasa con la tasa de inflación (arriba del 7% en los últimos dos meses), el avance de los salarios (siguen perdiendo la carrera contra los precios) y la pobreza (el detalle se conocerá la semana que viene), el crecimiento de la actividad y del empleo, en líneas generales, son innegables y ya se recuperaron de la pandemia.

Por eso no extraña que distintos funcionarios hayan hablado ayer del tema.

Por ejemplo, el secretario de Industria y Desarrollo Productivo, José Ignacio De Mendiguren, mencionó ambos temas.

Habló de “otro récord” de la industria de la construcción, de los mayores niveles de despacho de cemento “desde que se registra en 2002? y de un “fuerte crecimiento de actividad industrial y de la caída del desempleo”.

En el país, la tasa de desempleo en el segundo trimestre fue del 6,9%, la más baja desde la recuperación del Indec en 2016.

La tasa de empleo (proporción de la población ocupada sobre el total), en tanto, marcó 44,6%, la más alta de los últimos siete años.

Córdoba en detalleLos indicadores vinculados al mercado de trabajo publicados por el Indec dicen que en Córdoba la tasa de desempleo en el segundo trimestre cayó hasta el 8,7%.

El valor es generoso por todos lados: es casi cuatro puntos menor que en el mismo periodo del año pasado (12,4%), es la mitad que lo arrojado en plena pandemia del 2020 (19,1%) y más bajo que en 2018 (10,8%) y 2019 (13,1%).

Para un segundo trimestre, es la menor tasa desde 2017 (8,1%), cuando el país aún no había ingresado a la crisis que se desencadenó en la segunda parte del Gobierno de Mauricio Macri.

En valores absolutos, los 68 mil desocupados que había en el Gran Córdoba en el trimestre abril-junio menos, incluso, que los que había en 2016 (83 mil), con una población económicamente activa compuesta por 58 mil personas menos.

Sin embargo, el dato de desempleo no puede ser leído de forma lineal, porque esconde un grave problema: la precariedad laboral.

Trabajo se consigue, pero de mala calidad y mal pago.

Entre la precrisis y la actualidad, crecieron los subocupados (trabajan menos de 35 horas semanales), los subocupados demandantes de empleo e incluso los ocupados que aun teniendo trabajo de tiempo completo, buscan trabajar más para compensar la caída real de sus ingresos.

El números absolutos, los ocupados con problemas para llegar a fin de mes, que eran 153 mil en 2016, pasaron a 225 mil este año.

Casi un 50% más.

En términos relativos, pasaron del 21,2% de la PEA al 28,8%.

Los subocupados demandantes, en tanto, crecieron 74%: de 74 mil en 2016 a 122 mil en el segundo trimestre de 2022.

Récord y explicacionesCórdoba continúa siendo el aglomerado con mayor tasa de desocupación del país (el mencionado 8,7%), el primero con mayor tasa de subocupados (17,2%), el que más subocupados demandando trabajar más tiene (15,6%) y el segundo con la mayor tasa de ocupados demandando empleo (28,8%).

En comparación con otros centros urbanos, estas tasas en Córdoba son habitualmente más altas que el promedio nacional por varias razones.

Por un lado, por una mayor tasa de actividad: más gente busca trabajo.

Por otro lado, por una menor incidencia del empleo público (a nivel provincial el empleo estatal representa el 11%, mientras que el promedio nacional supera el 18%).

En este sentido, la crisis económica golpeó más fuerte en el empleo privado, que en el Gran Córdoba tiene mayor relevancia que en otros distritos.

Además, la pandemia golpeó muy especialmente en el turismo (restaurantes, hoteles), un sector fuerte en esta provincia.