Los fantasmas del pasado y el factor “Macri” ponen en alerta a Juntos por el Cambio

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Fuente lavoz 27/11/2022

Si había un momento inoportuno en Juntos por el cambio para que se conociera el inesperado cónclave del que fueron protagonistas el expresidente Mauricio macri y el intendente de Córdoba, Martín Llaryora, era este.

El “bombazo” se produjo en el momento en que, por fin, los socios de la alianza opositora se aprestan a firmar el paquete de reglas que contendrá el esquema de resolución de candidaturas para 2023: el famoso reglamento.

Esta semana y antes de que se filtrara el encuentro reservado entre el candidato a gobernador de Hacemos por Córdoba y uno de los máximos referentes nacionales de Juntos por el Cambio, los que compartieron también una reunión privada fueron Luis Juez y Rodrigo de Loredo, los dos precandidatos opositores al Panal.

En esa cita, el senador aceptó, finalmente, la posibilidad de que la postulación provincial se dirima, en caso de no haber un acuerdo político, a través de una interna.

A cambio, pidió incorporar –y De Loredo y la UCR lo aceptan– una cláusula para que quien salga segundo de esa eventual contienda acompañe en la fórmula como vicegobernador.

El mismo criterio podría incluirse para el capítulo capitalino y para las intendencias del interior.

Estuvo muy activo en este aspecto Mario Negri, que tiene diálogo casi a diario con Juez y con De Loredo.

El punto de la vice para el segundo es relevante para el PRO, que queda en los hechos marginado de arranque de integrar la fórmula provincial.

Como Juez y De Loredo son por lejos los mejores precandidatos posicionados, los postulantes “amarillos” quedarían imposibilitados de estar al tope de la boleta.

En el sector local del PRO que lidera Gustavo Santos y que tiene terminal directa en Macri, hay conciencia de que, tras el traspié interno de 2021, las chances de ganar terreno dentro del espacio se esfumaron.

Como su jefe político, el exministro cambiemita tiene la relación cortada con Juez y no oculta sus esfuerzos para que el senador no logre la postulación provincial.

En otra coincidencia con Macri, prefiere, en cambio, a De Loredo.

Asimismo, la buena sintonía entre Santos y Llaryora comienza a ser percibida por los socios de la coalición.

Encumbrados opositores hablan de esa relación y señalan al hoy miembro de la Organización Mundial del Turismo como el alma mater de la reunión entre el intendente y el fundador del PRO.

“Santos quiere ser el vice de Llaryora, y es probable que lo sea”, reconoce, analítico, un radical de peso de la provincia.

En el juecismo, en cambio, consideran a Santos “fuera de juego” y lo sitúan, al final del camino, del lado del oficialismo provincial.

Apunten contra MacriEl expresidente es el centro de las críticas de la mayoría de los dirigentes de Juntos por el Cambio.

Juez expresó su profundo malestar al enterarse del cónclave en las oficinas porteñas de Olivos.

“Es injustificable que un referente de los nuestros hable con el enemigo”, lanzó al analizar el encuentro.

El senador, como otros dirigentes del espacio, mencionó dos términos que preocupan mucho por estas horas en la oposición: confusión y desconfianza.

“Es imperdonable que macri genere desconfianza entre nosotros en este momento.

Tenemos una oportunidad, pero estas cosas complican el panorama.

La gente se confunde y los dirigentes también.

Nuestros líderes dan la sensación que nosotros podemos estar con todos y ese es un mensaje jodido para la sociedad”, planteó una voz de peso en la coalición.

Los opositores recuerdan las visitas al Panal de radicales como Gerardo Morales, Facundo Manes y Martín Lousteau, que también generaron intrigas e inquietud en Juntos por el Cambio.

Se revelaron naturalmente en estas horas de confusión los nexos siempre dispuestos a reactivarse entre macri y el gobernador Juan Schiaretti.

La prescindencia de la que hizo gala el expresidente estando en el poder del proceso electoral cordobés de 2019 se tradujo en un apoyo implícito a la continuidad de Schiaretti en el poder.

No hay un opositor cordobés que no recuerde por estas horas aquella actitud del creador del PRO.

“La injerencia de macri en Córdoba es posible porque el partido en la provincia no existe.

No tiene liderazgos y tampoco dirigentes de peso que se le plante”, lanzó, visceral, otro radical de experiencia sobre la realidad de la coalición y el impacto que tendrá la reunión Llaryora-Macri.

Cerca de Juez surgió una mirada optimista asentada en otro aspecto menos explorado en las horas posteriores al cónclave peronista/PRO.

Según esta apreciación, la posibilidad que una parte del PRO termine en sociedad con el PJ cordobés impulsará indefectiblemente una candidatura provincial del kirchnerismo, ya que sería impensado que forme parte de un frente en el que hay terminales con Macri.

“Llaryora nos terminó haciendo un favor.

Ahora los K no tendrán otra alternativa que armar una candidatura propia que al único que le resta votos es al peronismo”, se entusiasma un estrecho colaborador del senador Juez.