Pese a las ventas récord de los productores, el Banco Central sigue perdiendo reservas

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Fuente lavoz 20/08/2022

El Gobierno está necesitando que el sector agroexportador liquide divisas durante los próximos 60 días como una forma de compensar el drenaje permanente de reservas del banco Central, producto de la salida de dólares para cumplir compromisos de importación, pago de servicios, energía, turismo y deudas del sector público y privado.

La pregunta que debe hacerse el Gobierno y demás integrantes del arco político es: ¿la baja en las reservas del BCRA se debe a que el sector agroexportador no liquida divisas o es la salida de dólares que no puede ser compensada por el ingreso de dólares de la exportación?La salida de los dólaresEntonces, el tema central de este análisis no es que el sector no liquida divisas, prueba de lo cual es que durante enero-julio la liquidación fue récord (22.300 millones de dólares) y a esto tenemos que agregar los 13.989 millones de dólares aportados por el FMI en el mismo período.

El tema central es que el flujo de salida de los dólares del BCRA es mucho mayor al flujo de entrada (producto de la exportación).

Actualmente las reservas Internacionales Netas (RIN) de acuerdo al análisis del FMI, son negativas en 1.500 millones de dólares.

Cada día, se van 100 millones de reservas.

Cuánto deberían liquidar los agroexportadoresPara permitir al BCRA recomponer sus reservas, los sectores exportadores deberían liquidar -en teoría- un promedio de 200 millones de dólares diarios para lograr 6.000 millones mensuales.

Así se llegaría a un nivel de RIN de 1.500 millones positivos en 30 días, condicionado además por el nivel de la inflación, el riesgo país y la brecha.

La pregunta es entonces ¿Por qué el productor no vende su soja y en consecuencia los exportadores no liquidan las divisas correspondientes a la compra del grano? Con el actual tipo de cambio hay una gran tentación a cancelar divisas de importación en forma anticipada y como contraparte hay una resistencia de los exportadores a liquidar divisas con un dólar tan bajo, que frena la intención de venta de los productores.

Estamos ante un círculo vicioso negativo: el productor no vende pues considera bajo el nivel del dólar y el exportador no liquida divisas porque el productor no le vende los granos.

¿Qué hace el productor con los pesos?A todo este análisis hay que sumar un tema que no es menor.

Asumamos que el precio de la soja llega a 500 dólares por tonelada y el productor decida venderla.

¿Qué hace con los pesos? Si quiere comprar una cubierta no tiene quién le venda, pues nadie conoce el precio de reposición, o si se la venden es a un precio mucho más caro asumiendo el futuro costo inflacionario, por poner un solo ejemplo práctico y de la economía diaria de un productor.

Podemos argumentar entonces que el productor no vende la soja, pues no tiene cómo aplicar los pesos resultantes de esa venta, en una economía con el 7,5% de inflación mensual y una proyección que muchos economistas estiman en el 100% anual.

Los pesos queman.

El gobierno debería estar más preocupado en cómo bajar la inflación, bajar el riesgo país y achicar la brecha, y no estar pidiendo que se liquiden divisas, en un año en el que el sector aportó la mayor liquidación de divisas de toda la historia.

Cambiar las expectativasPara que todo ello ocurra debe enfocarse en el cambio de las expectativas.

Se deben generar condiciones mínimas de estabilidad económica y volver a recrear la confianza de todos los actores del mercado.

No hay forma de generar un flujo importante de liquidación de divisas si el gobierno no logra cambiar las actuales expectativas del mercado y recupera la confianza perdida.

No es cierto que el productor no está vendiendo.

En la primera semana de agosto los productores vendieron un total de 872.000 toneladas de maíz y 565.000 toneladas de soja, equivalente a un ingreso teórico de divisas de 502 millones de dólares.

Si asumimos un volumen de ventas similar en las próximas tres semanas, el ingreso de dólares de estos dos productos únicamente podría llegar a los 2.000 millones de dólares.

De esta forma se cumpliría con creces con el pedido del gobierno, pues a este número hay que agregar el ingreso de divisas de otros productos del agro, de las exportaciones mineras, de la pesca y de otros artículos de exportación.