Reacción de palabra

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Incentivados en un taller de literatura para jóvenes, se involucraron con la temática del acoso escolar y produjeron textos de diferentes géneros -novelas, cuentos cortos y relatos- por demás significativos. Al menos uno de ellos está dando pasos firmes para ser publicado y otro, recibió un primer premio. Cuando los chicos tiene mucho para decirles a los demás. 
Fuente diariodecuyo 12/06/2022

FOTOS DANIEL ARIAS Lastimosamente, las imágenes se multiplican y llegan sin que nadie lo pida a los grupos de Whatsapp y redes sociales.

Chicos y chicas, menores de edad, de secundaria pero de primaria también, en una ronda, arengando a que dos de ellos se peguen entre sí, se lastimen.

Alguien filma los golpes, los insultos y todo tipo de agresiones que son, en definitiva, la explosión final de algo que comenzó puertas adentro de un aula, fue agigantándose, sin que nadie que le ponga freno o haga tomar conciencia de lo que esto significa tanto para la víctima como para el victimario.

San Juan ha sido testigo de muchos casos de bullying últimamente, en escuelas públicas y privadas, donde humillaciones, burlas, también gritos, maltratos y agresiones físicas, inclusive graves, son moneda corriente.

Mientras eso sucede, hay, por suerte, una contracara.

En el marco de un taller vivencial de escritura para adolescentes, llamado Sentipesares, al menos 3 jóvenes, eligieron, escribir sobre el tema.

Una experiencia cercana o quizás propia -aunque ninguno se anima a revelarlo con todas las palabras- es la llama que enciende la mecha y que, con vocación y esmero, se convierte en un texto.

Aún no los hacen del todo públicos, pero vale decir, que al menos uno de esos registros han merecido un primer premio en el ámbito literario de los Juegos Culturales Evita, otro espera ser publicado por una editorial nacional y ninguno -al decir de sus autores- se niega a compartirlo si se lo piden para trabajar en un aula o en un grupo escolar en conflicto.

Algo que sería enriquecedor para los autores y por supuesto para un auditorio de pares.

"El tema del bullying surgió en los encuentros del taller.

Todos manifestaron haber sido víctimas o testigos de esas conductas, y muchos sintieron la impotencia de sistemas de convivencia en la escuela o en las redes que no responden de manera adecuada o justa a esas situaciones.

Por eso lo abordamos leyendo escritos de sus sensaciones que surgieron como respuesta al tema de las emociones, especialmente de la ira.

No podemos evadir que vivimos en un mundo signado por la violencia, y en consecuencia, es bastante común que aparezca este tema en sus escritos.

Y es una forma de algún modo sanadora para quien escribe, para quien escucha", cuenta la profe Alejandra Bondanza, las razones del abordaje de esta temática en el taller.

Textos en el teléfono, en un mensaje de Whatsapp o en la compu son el paso siguiente a convertirlo -previas correcciones de estilo- en paso literario.

"Son adolescentes con personalidades muy distintas y estilos particulares.

Cada uno ha logrado textos muy interesantes y valiosos.

Quizás por su propia edad son reacios a publicarlos o mostrarlos aún, porque el proceso de creación literaria es muy íntimo y temen que los lectores confundan a veces el narrador literario con el escritor persona.

Pero seguramente está próximo el día en que pueda llegar a otras aulas como material de reflexión", sueña quien guía al este grupo de noveles escritores.

  Ellos no creen que sus textos literarios sean la solución a la problemática vivida en las escuelas y sus alrededores.

Aunque sí, se animan a considerarlos como un mínimo granito de arena o por qué no, la excusa para que otros se cuestionen, reflexionen y hasta consideren que un golpe o un hostigamiento constante no aporta nada a la convivencia.

Lo que sigue son las historias de Iara, Valentino y Bautista, tres chicos que tienen mucho que decir.

  Sentipesares Por iniciativa de Alejandra Bondanza -con la ayuda de la licenciada en filosofía y coach Carla Graffigna- nació Sentipesares, un taller de literatura y emociones para adolescentes, casi un laboratorio para trabajar ideas que se convertirán en textos.

Los participantes tienen entre 13 y 20 años.

La iniciativa -que se desarrolla en el ámbito de la Dirección de Bibliotecas Populares- es gratuita porque está avalada por el Ministerio de Turismo y Cultura de la provincia.

Los días de encuentro son los sábados, un rato antes de las 11 y hasta pasadas las 13, en el Ferro Urbanístico, en la sala de Espacios Compartidos (donde antes funcionaba la Enerc, en la edificación cercana a calle 25 de Mayo, entre Las Heras y España).

"El taller pretende incentivar la escritura y la lectura, pero no solo eso.

También fomentar a escritores, guiándoles en todos y cada uno de los procesos de escritura y edición.

Estamos interesados en descubrir talentos sin descuidar básicamente, el incentivar el diálogo y la búsqueda artística, ya sea como escritores o lectores.

Y, por supuesto, trabajar la palabra que asegure el respeto como base del afecto", resume el quid de la propuesta, una de sus promotoras y coordinadoras, Alejandra Bondanza.

Esta escritora, docente y editora además explica que el trabajo que se realiza en el taller es la búsqueda "de un equilibrio entre las emociones y las ideas.

Cada encuentro se plantea como un lugar de encuentro y de debate, tras lo cual les proponemos a ellos que escriban según el género que prefieran.

Algunos prefieren la ficción, ya sea cuentos, novelas o poesías, otros prefieren la no ficción: ensayos o cartas".

La conversación, el debate, el intercambio de palabras, el expresarse con total libertad son los modos en que se abordan, en principio, los temas que son de los más variados: el amor romántico, la idealización, el "otro", la realidad y su percepción, emociones y sentimientos y por supuesto el acoso escolar o bullying.

A esto le llaman sensibilización.

"No se juzgan las opiniones como buenas o malas, pero intentamos aportar una orientación acerca de las conductas que son más saludables.

Todo tema es abordado desde dos pilares: uno el literario y el otro, el filosófico.

Estas charlas obviamente son disparadoras de la escritura, intentando que lo testimonial adopte formas ficcionales para darles otros enfoques y hacer los textos universales", aclara.

El espacio -que por supuesto se continúa en la casa de cada participante donde se genera la escritura que luego es compartida y mejorada- es "un lugar de encuentro, en el que hay una inmensa necesidad de expresión y contacto entre los pares", define.

  Aún hay tiempo y cupo para más adolescentes interesados en probarse el traje de escritores o pensadores.

Para más detalles se puede consultar en sentipensareslite rarios@gmail.

com o por teléfono al 264-4443489.

    IARA MONTENEGRO LEVIN (17)     La soledad, la trama de un cuento premiado   La dulzura que transmite Iara en su mirada se desvanece cuando cuenta la crudeza de la trama su cuento corto, el que recibió este año el primer premio de la categoría Juvenil, en la instancia local de los Juegos Culturales Evita.

Su texto plasma la rutina de un joven, que podría ser cualquiera, que se cambia de lugar de residencia.

Se va de una ciudad a otra.

La mudanza implica ingresar a una escuela nueva y tener que involucrarse y adaptarse a gente desconocida.

Pero no lo logra.

Está solo.

Y la soledad cada día se hace más profunda, al punto de invisibilizarlo.

Dos sensaciones que para la autora podrían ser perfectamente catalogadas como un tipo de bullying muy duro, muy disimulado, lo que lo hace más agresivo aún que una cachetada.

"Me involucré con este tema porque a diario uno ve casos de acoso pero a veces se naturaleza tanto que pasa desapercibido, que quien lo hace ni siquiera se da cuenta de lo que hace, del daño que puede provocar a otro que sin lugar a dudas lo hace sufrir.

Por eso pensé que el bullying también es eso, esa soledad en la que se queda sumido quien es ignorado, quien no es tenido en cuenta por los demás, quien está absolutamente solo y no tiene quien lo apoye en su dolor.

Eso me preocupa mucho", explica de qué se trata "El sacrificio", título con el que se presentó a la contienda que la reconoció con una distinción, pero que luego, con el correr de los días cambió por "El elegido".

Es que esta joven escritora -que además de cursar el último año en la Escuela de Comercio, escribir y hacer dos talleres de literatura a la vez, uno presencial (Sentipesares) y otro virtual con gente de distintos puntos del país, ha retomado después de un largo tiempo las clases de violín y teatro- considera que su cuento inicial sigue evolucionando por eso se permite corregir algunos párrafos y hacer los cambios que cree necesario.

"Escribir es volcar los sentimientos que a veces uno ni siquiera es consciente que tiene y también es una forma de deshago.

Por eso creo que sigue evolucionando mi cuento hacia los sentimientos del personaje", explica la adolescente que reconoce que los cuentos y novelas que ha encarado en el último tiempo -cuando ha incrementado su producción junto con una amiga con quienes comparten el gusto por la literatura, aunque no sus rutinas de escritura- le permiten hablar de los pensamientos de otros, bucear en acciones más empáticas y hasta enfocarse en los problemas de los demás.

"Me gusta poner el énfasis en estos conceptos porque pienso que cada uno está muy centrado en sí mismo.

Escribir es acercarse a los demás", resume lo que le genera esta rutina de volcar en la compu y hasta a veces en su celular todo aquello que le pasa y todo lo que siente.

Por eso se anima a pensar que si cuento abre una ventana para preguntarse por qué suceden estas agresiones, tan frecuentes entre adolescentes, habrá cumplido su objetivo.

Mientras tanto ya empezó a escribir una nueva novela que la lleva por otros caminos.

  BAUSTISTA PACHECO (14)      Una novela con la venganza como defensa personal     En 5° grado, leyó El Principito y esa fue la puerta que entrada a un mundo maravilloso, el de la literatura.

Y como una cosa trae a la otra, de su mano llegó la escritura.

A partir de entonces no dejó de explorar ambos caminos.

A esta altura y habiendo pasado unos años -actualmente tiene 14 y es alumno de tercer año del Secundario- reconoce que le fascina el terror, las novelas, los relatos largos y las tramas detalladas.

Su inspiración es, sin lugar a dudas, Stephen King, un exponente de las novelas de ficción sobrenatural, misterio, ciencia ficción y literatura fantástica que, coincidentemente es su autor favorito.

Había empezado a escribir su primer novela cuando, motivado por su mamá, decidió ir al taller en busca de más herramientas del oficio.

Y por supuesto, ahí pudo desplegar toda su creatividad y su talento interior hasta verla terminada.

De hecho, "Valeria John"s" -tal es el nombre del material- ya está terminada, fue premiada y están avanzados los trámites para poder imprimirla con una editorial foránea, sin lugar a dudas un gran paso para este escritor.

"Esta novela explora las nuevas actitudes adolescentes, ahonda en la venganza y en cómo una persona es capaz de cambiar.

Por supuesto que también indaga en el tema del bullying.

Se me ocurrió por dos incentivos: primero después de leer Carrie -NDR: la primera novela publicada por King, en 1974, escrita con una estructura epistolar en forma de recortes de noticias, cartas, extractos de libros- pero a su vez me interesé por escribir sobre el acoso escolar por recordar ciertos hechos antiguos de mi vida, en los que fui un observador de ellos, aunque no fui agredido, pude haberlo sufrido de no haber sido porque desde pequeño supe defenderme", cuenta.

  "Valeria John"s", de algún modo su cable a tierra para saldar ciertos hechos de violencia verbal, cuenta la historia de un grupo de "bulis" (así denomina Bautista a quienes hacen bullying) que molestan permanentemente a una chica (Valeria), induciéndola al suicidio.

"A este grupo de personas ni siquiera les importa ese desenlace.

Por lo que la chica vuelve del más allá para vengarse de ellos", adelante sobre un texto que cataloga como "terror suspensivo paranormal" y el que no quiere develar hasta que no sea efectivamente publicado.

Probablemente esto será entre julio y agosto próximo.

"Me falta mucho por aprender pero siento que es un buen trabajo, me gusta.

Quizás no sea un material que pueda ayudar ni a disminuir, ni a reducir ni a revertir los casos de bullying, pero sí a mostrarlos.

Para que algo cambie, las personas que cometen estos actos deben tomar conciencia aunque creo que no les interesan las opiniones de los demás, lamentablemente", argumenta.

En 2021, con el taller de literatura Sentipesares, se presentó un fragmento de la novela.

Y fue muy bien recibida por el público.

Antes, en 2020, Bautista obtuvo un tercer premio, en los Juegos Culturales Evita por otro relato, siempre fantástico, siempre vinculado a los sentimientos.

    > VALENTINO RACCA (16)   Una descripción casi animal   No sabía escribir, pero hacía cuentos.

En lugar de palabras dibujaba garabatos y su mamá traducía o le ponía texto al mensaje que quería transmitir.

Tenía 4 años y mucho camino por andar en la escritura.

Por suerte, como esos "libros" están encuadernados -también obra de su mamá- cada tanto los muestra.

  Dicen los que saben que Valentino ha evolucionado muchísimo desde entonces.

No solo literariamente hablando.

Sino que sus textos están enriquecidos porque se permite investigar y aportarles sentido con las herramientas que toma del Raciovitalismo, la teoría filosófica propuesta por Ortega y Gasset, según él mismo explica.

Esto es muy valorado por el círculo artístico y literario que lo rodea.

De hecho, es uno de los sustentos de su relato Urraca, el que ha escrito con tan solo 16 años, donde hace un parangón de la conducta humana con la de las abejas.

"El bullying me parece un tema interesante para poderlo analizar desde una manera animal o de los bichos.

En mi texto cuento cómo las abejas cuando no pueden recolectar el polen suficiente, se les baja la presión y se quedan quietas en el lugar, porque no pueden moverse más.

Entonces inmóviles, se mueren de presión", dice y permite extrapolar, sin dar mayores detalles, que esa misma quietud, esa misma inercia, esa misma parálisis es la que invade a cualquier estudiante que es abordado con violencia por sus pares.

"Creo que comprender el origen animal de una conducta, nos puede ayudar a visualizarlo y fundamentalmente a poder mirarlo como realmente es: una conducta inevitable si no se trabaja en sociedad y lo que es peor, que puede ser una forma de matar por la presión social.

Todos tenemos que comprender de dónde viene esa violencia", se dice a sí mismo y a quien quiera escuchar a este estudiante de 5° año del Colegio San José que está haciendo una capacitación laboral de dibujo publicitario y que concurre al taller Sentipesares a buscar más argumentos para su relato.

    * ALERTA En una de las últimas Pruebas Aprender -la del 2018- además de evaluar el rendimiento académico de los alumnos argentinos en las áreas Lengua y Matemática, también se indagó sobre temas de la situación social escolar, que dejaron muchos datos para analizar.

Por ejemplo, el 49% de los alumnos sanjuaninos manifestó que nunca advirtió un hecho de discriminación por aspecto físico mientras que el resto sí lo percibió o vivió, ya sea alguna vez o siempre.

Además el 36% de los locales respondió que alguna vez, varias o siempre molestó o molesta a algún compañero por ser buen alumno, argumentando que lo hacen porque "saca buenas notas".

Mientras que el 41% reconoció haber violentado a alguien "porque le va mal o repitió".

  El 53% de los alumnos sanjuaninos confesó que dañan las cosas de la escuela alguna vez, muchas veces o siempre.

Las Pruebas Aprender son una evaluación estandarizada que motoriza el Ministerio de Educación de la Nación.

Ese año participaron 770 mil estudiantes de sexto grado de las 23 mil escuelas primarias de todo el país.

De ellos, 12930 alumnos encuestados son sanjuaninos: 9974 de escuelas estatales y 2956 de escuelas privadas.