Salvar el planeta, un buen negocio

Noticias de turismo de argentina y el mundo

Fuente lanacion 22/04/2022

Hace unos 40 años, Paul y Ann Ehrlich presentaron una parábola en la que una familia se disponía a emprender un viaje en la Nave Espacial Tierra, su medio de transporte.

En ese momento se dan cuenta de que un hombre está quitando remaches de una de las alas.

Sorprendidos y desconfiados, le preguntan: "¿No cree que es demasiado peligroso quitar estos remaches? Y el hombre responde: "No te preocupes, llevamos años haciéndolo y nunca ha pasado nada, incluso los vendemos a 5 céntimos el remache y es un buen negocio" En la parábola, cada remache representa una especie viva, un humedal, un bosque.

La historia cuenta cómo el planeta es cada vez más débil y, aunque todavía no nos hemos estrellado, las predicciones basadas en trabajos científicos aceptados sugieren que nos dirigimos, en primer lugar, hacia el colapso de las sociedades humanas y, en segundo lugar, que esto sólo puede revertirse mediante cambios significativos en la forma en que vivimos, comemos, nos vestimos y viajamos.

En definitiva, en la forma en que tratamos al planeta.

El proceso de destrucción, que puede parecernos lento, es para muchos inexistente o incluso enorme.

Una reciente película protagonizada por Leonardo DiCaprio ("No mires hacia arriba") muestra de forma satírica esta negación y la inacción y desinterés del gobierno ante la inminente catástrofe provocada por la caída de un meteorito en la Tierra.

La crisis climática es ya tan evidente que todavía hay negacionistas o desinformados, pero muchos gobiernos y empresas están demostrando el cambio medioambiental positivo que también exigen cada vez más ciudadanos concienciados.

Una de las amenazas más acuciantes de la que apenas se informa en los medios de comunicación es la acelerada pérdida de biodiversidad en el mundo.

El cambio y la destrucción del entorno natural están provocando la llamada "sexta extinción masiva" de especies.

Nuestras acciones han provocado la mayor extinción en 10 millones de años.

Ante la crisis climática, las pandemias y la escasez de alimentos y otros recursos, esta red de ecosistemas y especies funciona como un verdadero "sistema inmunitario" para nuestro planeta.

Esta cuestión es tan importante que en las últimas reuniones de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (un tratado internacional multilateral), más de 80 países decidieron fijar el ambicioso objetivo de preservar el 30% de la superficie de la Tierra en 2030 para contrarrestar estos escenarios.

Esta propuesta (a la que Argentina aún no se ha sumado, pero que no dudamos que se llevará a cabo en breve, dada nuestra vocación de conservación de la naturaleza) se basa en evidencias científicas indiscutibles, tanto biológicas como climáticas, además de económicas.

Este 30% es la superficie mínima que garantiza la supervivencia de la red de ecosistemas en la que viven la mayoría de las especies vivas, en una compleja red de interacciones que nos proporciona, entre otras cosas, los servicios ambientales que necesitamos para producir alimentos y medios de producción.

Tanto es así que el Foro Económico Mundial ha identificado la pérdida de biodiversidad como una de las mayores amenazas para la economía mundial.

Bien aplicadas, las áreas protegidas existentes y futuras son herramientas probadas para garantizar los servicios gratuitos de la naturaleza, crear oportunidades de empleo y promover el desarrollo de comunidades enteras a través del turismo, una de las cadenas de valor más importantes del mundo.

La creación de un parque de estas características a gran escala también contribuirá a proteger una parte importante de nuestro patrimonio cultural y a promover nuestras actividades recreativas y espirituales en un mundo que necesita cada vez más experiencias en la naturaleza.

Argentina, gracias a su historia, está en camino de lograr este objetivo.

En la actualidad, hay muchos proyectos de áreas protegidas en trámite, y tanto los gobiernos municipales, provinciales y nacionales como el sector privado pueden añadir más áreas naturales.

Tenemos una gran tarea por delante, que estamos convencidos de que será comprendida y apoyada por toda la sociedad.

Director Ejecutivo de Aves Argentinas