Secundarias técnicas: en 10 años creció el alumnado, pero aún la participación femenina es un gran desafío

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Fuente lanacion 28/07/2022

La matrícula de las escuelas secundarias técnicas creció un 20% entre 2011 y 2020, mientras que la oferta de este tipo de instituciones también se incrementó en un 15,2%.

Esto significa que en diez años la cantidad de alumnos pasó de 591.918 a 710.081 y la de establecimientos ascendió de 1454 a 1675.

Sin embargo, aún existe una gran desafío en cuanto a la participación femenina, que durante el período analizado evolucionó muy por debajo del crecimiento general: pasó de 33,1% a 34,2%.

La dueña de las plantas: fue la primera mujer en trabajar en el vivero municipal porteño y en 30 años lleva cultivados millones de ejemplaresLos datos surgen de un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación –basado en el Relevamiento Anual del Ministerio de Educación de la Nación– y demuestran que el crecimiento del alumnado en las escuelas técnicas fue mayor al de la secundaria básica, que aumentó 11,4%, pero no fue una suba pareja a nivel nacional.

Por ejemplo, Santa Cruz creció 13,8 puntos porcentuales (pp); La Rioja, 8,2 pp y Tierra del Fuego 6,5 pp.

Mientras que la ciudad de Buenos Aires redujo su cantidad de alumnos en escuelas técnicas en 5,4 pp, San Luis en 1,9 pp y Santiago del Estero en 0,5 pp.

Además, durante el período analizado, los colegios de todas las provincias, salvo en la ciudad de Buenos Aires, sumaron aulas: de 24.101, en 2011, a 30.134, en 2020.

Esto representa un crecimiento del 25%.

“Si bien todo el sistema educativo forma o debiera formar para el mundo del trabajo, la secundaria técnica tiene una particularidad y es la articulación entre una formación general integral y una formación técnica que dialoga con las necesidades y transformaciones socioproductivas.

La articulación de teoría y práctica, así como la formación en ambientes de trabajo representan un plus respecto de la secundaria común, muy valorado por estudiantes, familias y mercado laboral”, dijo Guillermina Laguzzi, miembro del equipo de Cooperación e Innovación de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y coautora del informe.

Por su parte, Ludovico Grillo, director de la Escuela Técnica Roberto Rocca de Campana, sostuvo que el contexto actual aleja al adolescente de la escuela secundaria clásica de clases expositivas y conocimientos teóricos.

En cambio, dijo, la educación técnica da al estudiante experiencias prácticas y concretas, especialmente en los talleres, y las prácticas profesionalizantes, que se han implementado en muchas partes del país, y son también un proyecto atrayente a la vez que mejoran la salida laboral.

“Además, las mujeres, tradicionalmente alejadas de la educación técnica, están encontrando que no existe ningún impedimento para que puedan participar de esta modalidad.

Estas tres tendencias hacen muy lógico que la educación técnica vaya atrayendo cada vez más estudiantes”, afirmó.

ProporcionesEl porcentaje de mujeres sobre el total de la matrícula de las escuelas técnicas aumentó de 33,1% a 34,2% entre 2011 y 2020.

Estas cifras muestran que la paridad de género aún está lejos, porque en el total de establecimientos secundarios, las mujeres representan el 50,1% de la matrícula.

Las provincias con mayor proporción femenina en instituciones técnicas son San Luis (42,4%), La Rioja (42,3%) y Santiago del Estero (41,9%).

Por el contrario, las de menor proporción son Buenos Aires (29,4%), La Pampa (29,5%) y la ciudad de Buenos Aires (29,7%).

En la actualidad, los estudiantes de escuelas técnicas representan el 18% del total de la matrícula secundaria en el país y en su gran mayoría –el 88,5%– corresponde a instituciones de gestión estatal.

Independientemente del tipo de gestión, la orientación más elegida por los chicos es industrial (60,4%), seguida de agropecuaria (30,8%) y de servicios (8,8%).

Dentro de estas, existe a su vez una variada oferta de suborientaciones, entre las que figuran: producción agropecuaria, construcciones civiles, electrónica, electricidad, electromecánica, energías renovables, mecánica, mecanización agropecuaria, automotores, aeronáutica, aviónica, aerofotogrametría, química, industrias de procesos, minería, informática, tecnología de los alimentos, óptica, gestión y administración de las organizaciones, programación, indumentaria y productos de confección textil e industrialización de la madera y el mueble, entre otras.

Por ejemplo, en la Escuela Técnica Roberto Rocca se ofrecen dos orientaciones: electromecánica y electrónica, que se reparten cerca del 50% de los alumnos cada una.

“En términos generales, creo que todas las orientaciones están creciendo a un nivel parejo.

Tradicionalmente las más fuertes siempre fueron electromecánica, maestro mayor de obra y electrónica.

Química que es muy específica, pero tiene tradición de mucha calidad y fue la primera en tener representación femenina.

Las nuevas orientaciones como programación también son muy adoptadas por las mujeres.

En un momento en la provincia de Buenos Aires se armó una orientación en servicios que quiso reemplazar al perito mercantil y ahí también hay mujeres, pero su oferta es reducida”, sostuvo Grillo en diálogo con LA NACION.

En ese colegio, la participación de mujeres es del 35%, como remarcó, “y va creciendo”.

Por su parte, en la Escuela Técnica N°1 de Vicente López se ofrecen dos especialidades: electrónica, que se lleva al 75% del alumnado y programación (25%).

En cuanto a la participación femenina, estima que solo un 10% del total de los estudiantes son mujeres.

De acuerdo al informe “La Educación Técnica de Nivel Secundario en la Argentina”, elaborado por el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) en noviembre pasado, las orientaciones agropecuarias y de servicios tienen un mayor porcentaje de alumnas que la industrial, particularmente las especialidades artística, textil e indumentaria, hotelería y gastronomía y turismo.