Trabajo en equipo, lo que nos dejó el 2022

Noticias de turismo de argentina y el mundo

Fuente diariodecuyo 31/12/2022

Mucho se ha hablado y ponderado sobre los procesos compartidos en distintas áreas y aspectos de la vida, a la hora de lograr objetivos.

Claro que a fin de año y gracias al Mundial de Fútbol y especialmente a los resultados de la selección argentina, conceptos como "trabajo en equipo" y "liderazgo" han recobrado otros sentidos y hasta podría decirse que tanto nos han enorgullecido que nadie quiere quedarse afuera.

En esta edición elegimos tres historias de equipos que nada tienen que envidiarle a la campeona Scalonetta, porque optaron por el camino de unir voluntades, talentos y conocimientos para avanzar, llegar a la meta o al menos demostrar y demostrarse que este es el modo de concretar sueños.

  Que las experiencias de armar un auto de carrera eléctrico y competir con corredores de todo el país para los alumnos de 6¦ año de la Escuela Boero, el ímpetu para avanzar en la construcción de su propio espacio de los integrantes de la cooperativa de trabajo Teatro de Arte de San Juan y la apuesta a la moda ecoamigable y a una cultura regenerativa de las chicas de Andar Origen sirvan para contagiarnos.

Un aplauso para ellos y para todos los que en este 2022 "se pusieron las camisetas".

Por Paulina Rotman y Myriam Pérez Fotos: colaboración   "Equipo" Escuela Boero y su auto eléctrico Ganar dentro y fuera del aula Imaginar una de las aulas de la escuela ""Epet Nº1 Ingeniero Rogelio Boero convertida en un taller mecánico no es para nada descabellado.

De hecho así sucede desde 2014 cuando el establecimiento educativo fue uno de los pioneros del país en el Desafío Eco, una instancia competitiva organizada por el INET (Instituto Nacional de Educación Tecnológica) y la Fundación YPF con la fiscalización del Automóvil Club Argentino y la Federación Internacional del Automóvil para incentivar a los estudiantes secundarios a investigar sobre innovación tecnológica en el campo automotriz.

La propuesta es ni más ni menos que diseñar y construir un prototipo eléctrico según las pautas de dimensiones establecidas, capaz de soportar un piloto para correr carreras en un autódromo del país, moviéndose a partir de energías renovables y con emisión cero de gases contaminantes.

  Este año, como siempre, seis estudiantes con sus profesores volvieron a participar.

Pero la contienda, a diferencia de ediciones anteriores, no solo involucro a docentes y alumnos, directivos y ex alumnos.

Sino que hasta los padres se sumaron para verlos ganadores.

En un verdadero trabajo en equipo, cada uno aportó lo suyo desde conocimientos, cálculos, insumos, arengas y pases libres al kartódromo para que entrenen y hasta viandas para soportar las altas temperaturas mientras concretaron el proyecto que comenzó entre abril y mayo y tuvo su punto cúlmine a principios de este mes, con la carrera en Bariloche, la sede elegida.

Y aunque no subieron al podio -en realidad no hubo vencedores porque por cuestiones climáticas se tuvo que suspender la largada final- la experiencia fue más que válida.

Volvieron con más expectativas que nunca, aprendieron a resolver problemas reales de un auto (inclusive aspectos que no están contemplados en la currícula escolar) y especialmente conformaron un grupo humano que pudo avanzar junto.

Eso es motivo de orgullo para todos.

Hay otro condimento más que queda como triunfo de este 2022.

Por segundo año consecutivo lograron el máximo apoyo, entre todos los competidores, en redes sociales -Facebook- al auto conocido como "La Naranja Mecánica".

Por los 19.800 "me gusta" que obtuvieron en lo que llaman la instancia Eco Fan, ganaron 5 posiciones para la largada final de la próxima competencia, pero a su vez tienen bonificada la inscripción, el traslado del auto y el traslado de todo el equipo (pilotos, mecánicos y técnicos, y docentes acompañantes).

Es decir que ya tienen el pase asegurado para el 2023.

Este último premio no es menor porque significa la valorización de la comunidad y por otro lado porque implica un ahorro muy importante ya que los costos ascienden a 200.000 pesos solo en inscripciones.

"El Desafío arranca con el trabajo que implica la fabricación de un vehículo prototipo que se hace íntegramente en la escuela, basados en un reglamente técnico que hay que cumplir a rajatabla.

Esta vez presentamos el auto que construimos en el 2021 pero muy mejorado porque cambiaron los parámetros exigidos, lo que nos obligó a adaptarlo pero a su vez nos permitió cambiar los caños de acero de los dos ejes donde van las ruedas, por aluminio y con eso lo alivianamos en 5 kilos.

Generalmente no la gana el auto más rápido sino el que dura más tiempo en pista", explica Gustavo Elizondo, jefe de la sección Automotores.

  El diseño del auto está basado en los autos de Fórmula Uno, la carrocería fue hecha en cartapesta y luego, se hizo en fibra de vidrio y se pintó.

Tiene gomas de bicicleta rodado 24, no tiene techo y estructuralmente tiene algunas semejanzas con un karting, salvo que su motor es más chico, inclusive a nivel conductivo porque no tiene suspensión.

  Todo suma "La competencia es un trabajo en equipo por donde se mire: la elección de los alumnos, la ayuda de otros profes de Electromecánica y Electrónica que desinteresadamente hacen cálculos,  mediciones, sacan el mejor rendimiento de las baterías, ni que decir del trabajo colaborativo de los chicos involucrados que llegan a quedarse más horas para terminar el prototipo y todos se ocupan de soldar, pintar, alinear el auto.

Es más, algunos de sus compañeros que no están en el proyecto piden permiso para participar y ahora aparece el apoyo real de los padres que hacen todo lo posible para que cumplamos el sueño.

La Asociación de Padres se hace cargo de muchos de los insumos y otros los aportan empresas de ex alumnos o conocidos del rubro, el preparador de Turismo Nacional Horacio Más, nos prestó balanzas, y las autoridades del kartódromo Villicum nos cedieron las instalaciones.

Este año aparte se sumó también la Secretaría de Ciencia y Tecnología que nos aportó la estadía en el hotel y la comida para el equipo.

Solo no podría hacerlo nadie.

Cada uno tiene su tarea, su responsabilidad pero el logro es colectivo", agrega agradecido el docente.

El equipo de competencia del 2022 estuvo integrado por los alumnos Lautaro Cárdenas, Paula Arranz, Nicolás Martín, Maximiliano Elizondo, Pablo Coca y Lucas Miranda más los docentes Federico Suero, Andrés Miranda y Mariana Melián.

Es una carrera profesional de varias etapas: una femenina en la que hay que hacer un circuito con obstáculos (San Juan quedó en el puesto 18), un slalon o picada -la escuela llegó por milésimas de segundos en el puesto 32- y la carrera final donde largan los 100 autos participantes (que no se pudo hacer).

Al promediar todos los tiempos y errores, se obtienen los ganadores.

Hasta ahora la Boero ha quedado rankeada entre las mejores 20.

Participan escuelas argentinas, de Paraguay y de Uruguay.

  "Equipo" Andar Origen Juego limpio para la moda Ailín Borghi -estudiante de Comercialización-, Ana Cecilia Falivene -Diseñadora de Indumentaria-, Rosa Palacio -costurera-, y Flavia Nayar -Contadora especializada a nivel internacional en Dirección de Negocios de Moda-, conforman el equipo de mujeres que decidió ponerse la camiseta de la moda sostenible.

Un proyecto tan innovador que este año las llevó a participar de varios eventos internacionales, uno de ellos a través de una beca de la Fundación Entre Soles y Lunas (Colombia) y su programa MOLA, que busca promover la sostenibilidad y regeneración en la cadena de valor de la moda latinoamericana.

Esa beca consistió en participar de la galería de diseño y desfile en Punta del Este, Uruguay, en la Semana de la Moda Sostenible Latinoamericana.

Apenas algunas de las cosas que lograron en este 2022 y las llevó a jugar en las ligas mayores del mundo que busca cuidar el planeta aplicando todas las premisas en los procesos de producción, en este caso de ropa.

Andar es un taller textil de corte, confección y diseño, en el que garantizan la trazabilidad ética y ambiental de sus productos, conocen sus proveedores, el origen de estos al igual que los procesos productivos y las personas que hay detrás.

En este camino buscan de manera permanente nuevas materias primas y soluciones innovadoras para la moda, priorizando las de origen nacional, local, y mejor aún si es de producción familiar o cooperativa.

Así a las 4 mentoras de la idea, se suma una red de más de 30 mujeres de toda la provincia de diversos oficios y profesiones: hilanderas, tejedoras, costureras, diseñadora industrial, talabartera, entre otras.

Cada una aportando lo suyo y dando valor a esta tarea.

Un verdadero desafío que sigue agregando eslabones.

Este año uno de los hitos fue la beca ganada porque les permitió una proyección internacional tan necesaria para el sector textil sustentable.

"Fue muy importante porque estaba destinada a gente que busca crear una industria más justa, equitativa y orgullosa de ser latinoamericana.

Al mismo tiempo también participamos de Bioferia en sus ediciones Buenos Aires y Montevideo, siendo este el encuentro sostenible más importante de Latinoamérica.

De este modo hemos podido acceder a un mercado internacional de este tipo de productos", indica Ailín.

Andar Origen nació en marzo de 2020, en plena pandemia.

Por ese entonces Ailín y Cecilia se conocieron en el Festival Ecoamigable, ya que ambas apuntaban trabajar en la moda, pero reutilizando materiales y produciendo el menor impacto ambiental posible, y el máximo en cuanto a lo cultural, económico, social y espiritual.

Así fueron pensando una idea común, se fueron sumando las otras dos socias y surgió el nombre inspirado en el camino y la continua búsqueda de la sostenibilidad, conectada tanto a los orígenes como a la innovación.

"El Festival Ecoamigable tuvo dos ediciones y buscaba difundir la cultura sostenible en la provincia.

Ana Cecilia Falivene y Rosa Palacio habían comenzado a trabajar juntas en un taller y laboratorio de experimentación textil.

El 2020 nos dio la pausa que necesitábamos para darle forma al proyecto que veníamos realizando de manera desarticulada y decidimos asociarnos para crear Andar Origen", agrega.

Sin prisa y sin pausa El principal objetivo de estas mujeres es promover una cultura regenerativa, partiendo de la premisa de que la sostenibilidad alejada de la cultura ya no es suficiente.

"Cuando hablamos de sociedad, economía y ambiente falta la cultura, ya que es esta la forma más genuina de las expresiones humanas.

Es decir que, al promover una cultura regenerativa, resiliente y adaptable, impactaríamos positivamente en las demás esferas de la vida humana, siendo la cultura el hilo conductor de todo cambio", aseguran las integrantes de Andar Origen.

Precisamente en esta búsqueda también se aliaron con el emprendimiento de producción familiar de lana "Llamas Barrealito", en Calingasta, para desarrollar la producción y revalorizar los saberes ancestrales como el hilado y el tejido.

"Ambos oficios implican una ardua labor manual y están vinculados en su gran mayoría a mujeres de contextos rurales, quienes son el sostén emocional y económico de sus hogares.

En el trabajo con la comunidad buscamos revalorizar el relato que las atraviesa, incorporar maquinaria al proceso productivo para aliviar el trabajo manual, dar valor a la comunidad y a sus saberes ancestrales con gran respeto a la propiedad intelectual", indican.

  2022 inolvidable Otro logro de alcance internacional, fue colocar a San Juan en la Agenda de Fashion Revolution Week, un movimiento global sin fines de lucro en más de 100 países que busca a través de campañas, reconstruir los vínculos en la cadena de suministros de la industria de la moda.

A nivel nacional se asociaron a Catia (Cámara de Triple Impacto Argentina), destinada a promover y fortalecer el crecimiento de un ecosistema emprendedor.

"También fuimos beneficiadas a través del programa de Empresas de Base Innovadora de la Seciti y seleccionadas para la primera edición de la Ley de Mecenazgo Cultural en San Juan.

De todos modos lo más interesante de este año es siendo contar con nuestra propia tienda física -@beable_ar- , que nos permite acercarnos a la sociedad en general y difundir la cultura de la sostenibilidad", asegura.

  "Equipo" Cooperativa Teatro de Arte El espacio como campo de juego El teatro -especialmente el independiente- implica por sí mismo una tarea colaborativa.

No es que todos hagan todo, pero siempre hay una idea de otro, una opinión creativa, una mano extra para hacer tareas que van desde coser el vestuario hasta vender las entradas, que suma, que aporta para que un espectáculo pueda subir a escena.

Eso lo tenían en claro los distintos elencos que desde hace exactamente 25 años conformaron en San Juan, una de las dos primeras cooperativas de teatro del país.

Ni más ni menos que la Cooperativa de Trabajo de Teatro de Arte de San Juan Limitada (mientras que la otra es del sur, la Cooperativa Hormiga Circular).

  En ese entonces, 1997, la irrupción de esta ‘sociedad’’ de actores resultó toda una rareza y un desafío para los organismos públicos porque no había una entidad semejante que tuviese que ver con lo cultural, sino que todas se unían con un objetivo de producción de la tierra.

Así es que tras prueba-error al completar los libros administrativos, tener que enmendar papelerío y sufrir varios rechazos, finalmente lograron su cometido.

Por supuesto que los integrantes han ido cambiando, pero entre los socios fundadores -allgunos de ellos compañeros de distintos años de la carrera que entonces se dictaba en la Facultad de Filosofía- hay que citar a José Annecchini (nobleza obliga decirlo el ideólogo de hacer una cooperativa), Mónica Calvo (actual presidente), Pilar Murcia, Julián Amarfil, Juan Carlos Vega, Juan Terranova, a los que con los años se sumaron Tania Leyes, Maureen Rotman, Ruthy Ovin, Katy Moya, Estela Rodríguez, Marcela Barber.

Y si bien la cooperativa pudo en todo este tiempo aunar proyectos artísticos hasta ahora no había alcanzado otro de los objetivos  por que se unieron, que era el de tener un lugar propio, algo que no es menor para el colectivo teatral porque el espacio, el escenario, es lo que les permite actuar y entrar en contacto con el público.

Su campo de juego.

"Para cualquier cooperativa el lugar es un inmueble, para el teatro es parte del capital creativo.

De algún modo nacimos como cooperativa por la tarea actoral pero fundamentalmente apuntando a tener un espacio propio, luego de pasar por varios salones alquilados o prestados.

Queríamos funcionar como teatro independiente fuera incluso del teatro oficial, para hacer obras, dar talleres, capacitaciones, tener encuentros con nuestros pares.

En el 2011 y con un subsidio del Instituto Nacional del Teatro pudimos acceder a la compra del espacio, justamente en la calle Bernardo O"Higgins, donde en sus inicios funcionó el Viejo Cine Español ", coinciden Mónica Calvo y José Annecchini.

  Entre el 2011 y el 2022 pasó de todo para los teatreros: solo por citar algunos inconvenientes tuvieron que sortear una suba inmobiliaria que los hizo adaptar sus proyectos arquitectónicos originales, demoras en varios trámites judiciales por el fallecimiento de uno de los dueños y por supuesto, falta de fondos para destruir la construcción y tinglados que no estaban acorde con la legislación antisísmica ni la normativas de seguridad mínima -si pudo quedar en pie la antigua boletería, un buffet, la sala de proyección una cocina y un baño en el primer piso-.

  A cuentagotas, con donaciones, subsidios (tanto nacionales como provinciales), recaudaciones en espectáculos especiales, aportes de los socios, con campañas del cemento (pedían donaciones de este material a cambio de tener una entrada el día que se inaugure, cosa que aún no sucedió) en todo ese tiempo hicieron algunos avances muy lentos y que a su vez no estaban ligados a tener un teatro con todas las de la ley como querían.

Por ejemplo, hicieron las paredes divisorias con los vecinos y dos baños más.

Sin embargo y sin tener muchas explicaciones, este 2022, mágicamente decidieron que ellos no solo podían actuar y dirigir obras de teatro, sino además ser parte de la construcción.

  "Y fue un gran avance.

Nos ocupamos desde poner las ventanas que unían el techo con las paredes entonces dejó de entrar tierra, pusimos el piso, lo atornillamos, lo pintamos, armamos las gradas y las acondicionamos.

El teatro empezó a tomar forma de teatro.

Y esto lo hicimos entre todos hasta las tres señoras mayores que forman parte del elenco Fantasmáticas que ganó una Teatrina y tuvo su presentación en el Nacional y nuestros hijos.

Ya había pasado mucho tiempo en el parecía que nos ganaba el letargo y el agotamiento, pero fue más fuerte el adueñare del lugar.

Si hasta hemos hecho obra entre los escombros.

Con esto se demuestra que la cooperativa es ejemplo de la persistencia, de la resistencia y de que la grupalidad es la única manera de generar acción, hechos teatrales y no", dicen con orgullo.

Por supuesto que faltan algunas cuestiones técnicas y las habilitaciones.

Pero ya puede usarse como teatro, para 40 espectadores, los que serán muchos más cuando terminen toda la obra.

Mientras tanto siguen recibiendo ayuda.

Como el reconocimiento y el aporte dinerario que acaba de entregarles el Banco Credicoop, por su trabajo significativo.