Turismo en Córdoba ciudad, una oportunidad enorme

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Fuente lavoz 08/08/2022

Un conjunto de factores globales y nacionales confluyen en un escenario sumamente fértil para el turismo en Córdoba.

A lo largo del año en curso se ha observado a nivel mundial un incremento muy acelerado de turistas, con una diversidad tan grande como posibilidades económicas existen entre las personas y familias.

Numerosas organizaciones e investigadores ensayan hipótesis de variada índole: a nivel internacional se ha planteado –en términos antropológicos– cierta sensación de finitud de la vida.

Después de haber sufrido pérdidas en nuestro entorno, nos preguntamos: ¿vale la pena seguir esperando para ese viaje que hace tanto tiempo deseamos? ¿Por qué no darnos un pequeño gusto y conocer determinado destino?Más pragmático, pero también relevante, es la reprogramación de millones de viajes pautados para 2020 y 2021 que coinciden en 2022.

Realidad que se repite en el importante rubro de los congresos y convenciones, que habiendo saltado algunas ediciones, reclaman presencialidad con vehemencia.

En la escena nacional y local (que exhibe un excelente nivel de actividad en los auditorios y salas públicas), se suman las políticas del programa Previaje así como las estrategias de promoción de gobiernos provinciales y municipales.

Igual de realista, el desvanecimiento de la moneda local nos vuelve un país con magnetismo económico sin precedentes para los extranjeros.

Al mismo tiempo, el ritmo inflacionario invita a inversiones de rápida satisfacción para nosotros, los nativos.

Esto se traduce en menos ahorro y más experiencias.

Eso sí, básicamente de cercanía, debido al horizonte internacional que se pierde en el infinito cambiario.

El privilegio de CórdobaLa Capital provincial, como destino urbano de calidad, tiene una oportunidad histórica en este segundo semestre, con la posibilidad cierta de superar el millón de visitantes.

A los factores por todos conocidos, como su legado de patrimonio arquitectónico e histórico, su ubicación privilegiada o la oferta de profesionales, alojamientos y establecimientos gastronómicos de alto nivel y moderado costo, debemos sumar una gran cantidad de políticas activas desde el municipio, en articulación con el sector privado.

Fruto de esta labor, se destaca el aprovechamiento de todas las iniciativas culturales, así como otros atractivos que llevaban tiempo subaprovechados, como el Mercado Norte, los cementerios, la Costanera, la jerarquización del cuarteto, y tantos otros recursos tangibles e intangibles.

Sin embargo, la labor más relevante para el incremento de visitas son las actividades deportivas, shows y grandes espectáculos que traccionan visitantes al mismo tiempo que contribuyen con el city branding en el concierto de ciudades –para usar una metáfora acorde a la coyuntura.

Este semestre –y en consonancia con un análisis histórico así como apreciaciones del Observatorio Turístico de la ciudad de Córdoba– promete buenas tendencias de ocupación.

Inclusive superiores al período prepandemia y, aunque se advierte una reducción de la oferta debido a que aún hay hoteles cerrados, los números netos son excepcionales.

Siguiendo con los datos optimistas, este segundo semestre del año nos regalará cuatro fines de semana largos (que este año tuvieron casi 90% de ocupación previa) y una nutrida oferta de espectáculos –tal vez la más importante en muchos años– donde se destacan Sebastián Yatra, La Berisso, Ricardo Montaner, Joan Manuel Serrat y Tini.

Por otro lado, a la final de la Copa Sudamericana de Fútbol hemos de sumar más de 15 mil personas que nos visitarán por turismo de reuniones, con grandes congresos, como el Internacional de Oncología.

Todo lo antes dicho potenciado por una conectividad internacional en franca recuperación.

Si nos organizamos, comemos todosContrariamente al imaginario popular, el crecimiento y desarrollo del carácter anfitrión y turístico de nuestra ciudad no beneficiará al sector de forma aislada sino que tiene –como está estudiado– un índice de derrame social altísimo, muy por encima de las industrias tradicionales.

Desde el taxista hasta el comerciante de indumentaria, pasando especialmente por los trabajadores que se desempeñan ofreciendo servicios en general, hasta los creativos en particular, la ampliación de estos sectores laborales de bajo costo medioambiental no es una promesa, sino una realidad que se estudia en el mundo.

De hecho el BID impulsa –bajo el nombre de Economía Naranja, elección cromática que incluye tanto optimismo– un ensayo de referencia subtitulado “una oportunidad infinita”.

Además de la alegría de ser anfitriones, de sentirnos orgullosos de nuestra casa, tenemos que entender que es una codiciada fuente de ingresos disputada por todas las ciudades de la región.

Tenemos que entender, también, que no es el futuro sino el presente de una ciudad que a sus casi 450 años se sigue percibiendo seductora y con altas expectativas.

* Gestor cultural, director de Promoción de la ciudad de Córdoba