Turismo inclusivo en Córdoba: la mirada de una española en silla de ruedas

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Fuente lavoz 06/08/2022

Naiara Arteaga (38) se prepara para la entrevista.

“Voy a silenciar mi celu”, avisa.

Y antes de terminar la frase y de que algunas de las personas que la rodeaban apenas imaginaran ayudarla, ella lo hace en un instante con pericia y con su único pie.

La joven española padece agenesia Tri-amelia, una malformación congénita que se caracteriza por la falta de extremidades.

Naiara nació sin brazos y sin una pierna.

La discapacidad no fue un obstáculo para estudiar una carrera universitaria, desarrollarse como nadadora, dedicarse a las redes sociales o viajar sola.

Por ejemplo, ahora, cuando recorre Córdoba.

“yoquieroyopuedonai” es el nombre de su canal en YouTube y de su perfil de Instagram donde cuenta su experiencia: allí visibiliza la vida de una persona con discapacidad que sale todo el tiempo de la zona de confort.

“Sin pensar que a veces es difícil, porque tus mayores limitaciones son cuando sales de la puerta de tu casa hacia afuera, pero en esa lucha diaria estamos siempre.

Mi pasión es viajar; que la gente me enseñe o que yo enseñe, no voy a parar”, dice.

Desde pequeña afronta la lucha constante de lograr una vida como cualquiera, sin pensar que está sobre una silla de ruedas.

Naiara logra resolver de forma autónoma la mayoría de las tareas cotidianas.

“Necesito ayuda para ducharme, cocinar y para vestirme la parte de abajo”, apunta.

Llegó a la Argentina sola, por un amigo que conoció a través de las redes.

Después de visitar las Cataratas del Iguazú y Buenos Aires, desembarcó en Córdoba.

Empezó por el valle de Calamuchita, en donde contactó a través de Internet con un complejo de cabañas inclusivo, que le permitió hasta llegar a la cima del Champaquí (el pico más alto de la provincia) o recorrer el Parque Nacional Quebrada del Condorito.

Pese a su gran travesía en la cima de las Sierras, posible con ayuda de terceros, se encontró con barreras que marcan que aún faltan caminos por recorrer para lograr una inclusión más plena.

“Aunque son barreras que están en distintos lugares del mundo”, aclara a La Voz.

“Lo que más faltaría es que la sociedad abriera un poco más la mente, no sólo es ver una silla de ruedas, es ver a una persona que tiene su vida, su trabajo, sus estudios o lo que sea; eso le falta muchas veces a la sociedad, abrirse de mente”, apunta.

Primeras impresionesEn lo cotidiano, encontró más accesibilidad en Buenos Aires que en Córdoba y Puerto Iguazú.

“En la calle estuve en el centro de Santa Rosa de Calamuchita y vi las rampas, pero también coches apartados en las bajadas y escalones en el ingreso de muchos establecimientos como restaurantes; todavía queda un poco que hacer.

Pero aquí y en el mundo entero es un problema de la sociedad”, asegura la joven que reside en islas Canarias (España).

En Calamuchita se topó con espacios a los que no pudo ingresar y también encontró dificultades para acceder al transporte público.

Pero a la vez pudo subir al Champaquí llevada en su silla.

Turismo y accesibilidad: avances y desafíos pendientes Además de su actividad en redes sociales, en su país estudia marketing digital y una técnicatura en Integración Social.

En Argentina permaneció un mes y medio (se marchó este fin de semana).

Pero se va con un par de proyectos en mente para poner en marcha.

“Me voy con ganas de ampliar el turismo accesible, tanto en España como aquí, hacer como una red de ayuda e intercambio”, señala.

“Los destinos deben seguir invirtiendo en esto, en cada localidad, sumar el compromiso de comercios y restaurantes para que tengan rampas, o el tema de los baños accesibles”, agregó Mariano Bearzotti, de Alto Rumbo, empresa de turismo de aventura que participó en la logística para que la joven subiera al Champaquí y que también trabaja de forma activa en lograr un turismo más inclusivo.

Turismo inclusivo: crean en Córdoba una silla de rueda adaptada para meterse al río “No hay que mirar para atrás, hay que mirar para adelante, hay mucho para hacer; es un turismo que cada vez se está moviendo más, están haciendo valer sus derechos y quieren participar de esta actividad hermosa que es la recreación, el ocio”, agrega el operador turístico calamuchitano.

“Claro que te puedes encontrar con problemas en la calle o sociales, pero hay que tirar para adelanta; no sirve de nada encerrarnos, la vida sigue y nosotros también tenemos que seguir”, remarca Naiara, que contagia y motiva con cada frase y, sobre todo, con cada acción.

Inclusivo desde lo económicoCuando armaba su viaje, la joven contactó con el complejo de cabañas inclusivo Cultura Serrana, en Santa Rosa de Calamuchita (no son muchos los que brindan real accesibilidad en Córdoba) y a partir de ahí armó un raid que no tenía planeado.

En la “Champabike”, una bicicleta adaptada creada en Calamuchita, llegó a la cima del pico mas alto y recorrió la Quebrada del Condorito, paseó por el pueblo peatonal La Cumbrecita y por los senderos de El Durazno, en Yacanto.

“No pensaba que me iba a pasar todo esto”, señala.

“En España para hacer un paseo de estos es mucha burocracia, te aburres de esperar y de llenar formularios”, compara.

Naiara hasta se tiró de una tirolesa en un parque de Villa General Belgrano.

“Son experiencias que me llevo en el corazón”, asegura.

Adrián Lorefice, de las cabañas inclusivas donde alojó, sostuvo que el desafío es lograr que esta actividad que realizó la joven española sea accesible también desde lo económico para todas las personas que, con discapacidad, deseen realizar esas experiencias.

En este caso, hubo personas y empresas que pusieron esfuerzo, porque se requiere de una logística de varias personas.

Junto a la Red de Turismo Accesible, coordinada por Alejandro Piccione, anhelan que el Estado ayude a que sea inclusivo desde lo económico, que esté al alcance de cualquier turista con discapacidad.

Novedosa “app” de accesibilidad turísticaAccesapp es una aplicación gratuita para celulares desarrollada por dos jóvenes argentinos, que brinda una guía con más de mil lugares accesibles para personas con distintos tipos de discapacidad, en 90 destinos turísticos diferentes del país.

Brinda un listado de locales de alojamiento, gastronomía, recreación y transporte accesibles.

A su vez, orienta la búsqueda hacia la discapacidad visual, motriz, auditiva, cognitiva, celiaquía, diversidad alimenticia u otras.

Se trata de una herramienta muy útil a la hora de encontrar accesibilidad, aunque, cuando uno ingresa a cada destino, aún faltan muchos rubros que cubrir.

Los primeros destinos recomendados en la App son Mar de Plata y Ciudad de Buenos Aires, por contar con más rubros accesibles.

En la provincia dos localidades son reconocidas por haber avanzado algo más en su infraestructura urbana en este rubro: La Cumbre y Santa Rosa.