Últimos días del dólar turista a $ 266: qué medidas se analizan

Noticias de turismo de argentina y el mundo

Fuente lavoz 25/09/2022

El Banco Central hoy es un gran colador.

Dólar que entra, dólar que se va.

Ha tenido enormes dificultades en todo el 2022 para retener en sus reservas los dólares que liquidan los exportadores, especialmente el sector agroindustrial, que hasta el viernes pasado le vendió 31.696 millones de dólares.

La cifra es la más alta de la historia: sin embargo, el Central apenas se pudo quedar con 2.300 millones de todo eso.

Casi todo lo logró acopiar en septiembre, presionado para cumplir las metas de reservas ante el FMI, y lo hizo a fuerza de pisar al extremo las exportaciones, cerrando al máximo el cupo del dólar ahorro y con una demanda de energía importada en retirada.

Sin embargo, hay una fuga de dólares que se presume explotará en breve, dado el Mundial de fútbol en Qatar y la temporada de verano: el turismo al exterior.

Entre enero y agosto pasado, entre dólar turista y pago de gastos con tarjeta se fueron del Central 5.490 millones de dólares.

Hasta julio, según Indec, viajaron afuera 1,26 millón de argentinos y entraron 838 mil extranjeros: cada mes, el déficit turístico se va agravando y son más los que se van que los que vienen.

En el equipo económico de Sergio Massa se sabe que los próximos meses será intenso el drenaje por esta vía: se estima que en el año podría rondar los 8.000 millones.

“La prioridad es clara: el BCRA tiene que venderles los dólares que consiga a los enfermos y a los productores locales que necesitan insumos y repuestos importados, dejando que quienes viajen a Qatar los abonen con los que tienen en su poder o con los que consigan en el mercado blue”, escribió el economista Juan Carlos de Pablo una columna de opinión en el diario La Nación a la que tituló con ironía: “¿Y si le pedimos los dólares al FMI para viajar a Qatar?”.

Los industriales reclaman en el mismo sentido y pider ser la prioridad a la hora de asignar dólares escasos.

Indicios en el PresupuestoHace 10 días que circulan versiones sobre nuevos cambios para el dólar turista, que operarían a partir del 1° de octubre.

“Hay mucho ruido y en el sector todos estamos esperando la medida, cómo la van a aplicar, dónde; siempre teniendo en cuenta que se está cerca de un punto confiscatorio en el cual es difícil moverse”, dice Hugo Mercau, de la agencia New Fly.

El presupuesto 2023 también abonó estas versiones, dado que prevé una caída del impuesto País en términos reales: están presupuestados 405.812 millones de ingresos, apenas 25% más que este año, con una inflación estimada en el 60%.

Así, del 1,8% de la recaudación total que hoy representa ese impuesto pasaría al 1%.

¿Cómo? Con una menor salida de dólares para viajes y gastos con tarjeta.

Cin esto, Massa estaría convalidando la postura de Miguel Pesce de cerrar todavía más la salida de divisas, luego del cortocircuito entre ambos por la medida que prohibió el acceso al MEP o CCL para las empresas del agro que liquiden a $200.

Hace dos meses que se ajusta el torniquete montado sobre los dólares.

El viernes se conoció que la Afip redujo de tres mil a mil dólares el monto máximo del bien que se puede traer por persona y por vuelo a través del sistema puerta a puerta, es decir, el envío internacional de la mercadería.

La franquicia sin impuestos sigue estando en 50 dólares: por encima de esa cifra, hay que pagar el 50% del valor del bien y se pueden traer cinco envíos al año por persona.

Las compras realizadas en el exterior ya no se pueden financiar en pesos con los planes que ofrece la tarjeta de crédito y hace más de un año que pasa lo mismo con los vuelos y paquetes turísticos: hay que pagar todo en una sola cuota.

Desde septiembre, 9 millones de hogares con subsisios a la energía tampoco puede comprar dólar ahorro, MEP, CCL u operar con Cedears.

El 14 de julio pasado, la Afip pasó del 30 al 45% la percepción a cuenta del impuesto a las Ganancias o Bienes Personales.

Hoy, el dólar turista está en $266,42: al dólar minorista oficial ($152,24 promedio) hay que sumarle 30% del impuesto Pais ($45,67) y 45% a cuenta de Afip ($68,50).

Así, los $266,42 están por debajo del dólar blue, que el viernes cerró a $287 y bastante menos que los dólares financieros, que se fueron arriba de los $300.

Es más, si el turista recupera después de Afip la percepción a cuenta de impuestos, estará viajando con un dólar de $198: 31% menos que al blue.

Las posibilidades en estudioLa intención de Massa es desalentar la demanda de dólares y eso se logra vía precio.

Hay varias versiones al respecto:Cupo.

Hoy, los pocos ahorristas que acceden al dólar ahorro (ninguno de los que accedió a los subsidios energéticos puede comprar y siguen inhabilitados los auxiliados en el 2020 con ATP, Repros y demás) tienen un cupo de 200 dólares al mes, que no existe a la hora de gastar en el exterior.

Con débito, quien tenga pesos en su cuenta, puede estar en el exterior y gastar dólares sin límites.

Con la tarjeta, tiene el límite que le da su banco y luego, tiene que pagar el 100% en la fecha de vencimiento, sin poder refinanciar.

La versión es que habría un cupo al mes de dólares turistas y para el resto, el viajero debería usar sus propios billetes o ir al dólar MEP o “dólar bolsa”, que el viernes cerró en $302.

Es una medida de alto costo político, pero que cuida los dólares de las reservas, dado que pone cupo.

No trascendió de cuánto podría ser ese monto límite y algunos plantean alguna complejidad en la aplicación.

Más impuesto.

 El impuesto Pais va derecho al Tesoro nacional, sin coparticipar.

Hoy está en el 30% y una versión indica que se lo llevaría al 45%.

Esto tiene dos problemas: el primero, que roza ya un punto confiscatorio y podría tener cuestionamientos judiciales.

El segundo es que no le cuida las reservas al Banco Central: encarecería 22 pesos el dólar pero a fuerza de pesos que van al Tesoro.

Al Central, le seguirían drenando los dólares.

Todo al MEP.

 Una versión indica que el viajero debería solventar sus gastos al exterior sin pedirle nada de dólares al Banco Central: o usa sus billetes guardados o los compra en el mercado oficial vía dólar MEP, dado que se trata de un acuerdo entre privados.

Los funcionarios argumentan que, según el propio Indec, los argentinos tienen atesorados en sus cajas de seguridad o “de zapatos” 258 mil millones de dólares, pero que cuando viajan al exterior le siguen pidiendo divisas al Central.

Es costosa políticamente la decisión y le baja a cero el drenaje de divisas del Central.

Devaluar.

Esto, por el momento, no está bajo análisis pero se incluye en el listado porque para muchos economistas es algo que, tarde o temprano, el equipo de Massa no podrá evitar.

A fin de mes vence el dólar soja: si lo deja caer, se cortará el ingreso de divisas y se abortará la modesta recuperación de reservas, pero si lo prorroga, se le seguirán acumulando los pedidos de otros sectores que también quieren un tipo de cambio diferencial.

Además, es el negocio de los pelones para el Central, que compra dólares a 200 pero los vende a 145 a los importadores: la diferencia se cubre con emisión de pesos.

Un tipo de cambio más alto elimina las distorsiones y bajaría la demanda de divisas.

Pero claro, con una inflación que se encamina al 100% en el año es arriesgadísima en términos de pase a precios.

Los famosos “60 pesos” que heredó Alberto Fernández de Mauricio Macri en diciembre del 2019 equivalen a 195 pesos hoy.

Esa brecha de 50 pesos con el oficial de hoy es, para muchos, lo que habría que corregir ya.

Equivaldría a devaluar 25% el peso.