Villa María restaura la legendaria Plaza Centenario diseñada por el arquitecto Francisco Salamone

Noticias de turismo de argentina y el mundo

Fuente lavoz 02/05/2022

Cuando se habla de francisco Salamone, se suele hacer referencia a la obra de este arquitecto italo-argentino en pequeñas y medianas poblaciones del interior de la provincia de Buenos Aires.

Villa María conserva como tesoro y seña de identidad la Plaza Centenario, donde salamone desplegó sus cualidades creativas y su genio arquitectónico.

La Plaza centenario es una de las principales obras de la administración que dirige Martín Gil en Villa María, que está siendo restaurada con una visión patrimonial, con el objetivo de devolverle el esplendor con el que el arquitecto la creó en 1934.

En este sentido, durante una visita a la plaza hace unos días, el Presidente destacó que las obras que se están realizando en ella son una proeza que representa un hito para la ciudad.

Como señaló el alcalde, la obra, realizada con fondos gestionados por el municipio, el gobierno nacional, presenta la plaza como salamone creía.

"Se trata de restaurar e incorporar los elementos originales.

Esto incluye la mejora del espacio con iluminación decorativa, tecnología para las fuentes, circuitos eléctricos de seguridad y cámaras de vigilancia", dijo.

El gran valor de la obra de salamone llevó a Gill a encabezar los esfuerzos para que fuera declarada Monumento Histórico Nacional hace algún tiempo.

En este sentido, las obras en curso son algo más que una simple renovación del espacio público, ya que pretenden recuperar un patrimonio cultural y un bien que pertenece a todos los habitantes de Villamari.

Para cumplir con las normas del patrimonio nacional, la intervención será supervisada constantemente por la Comisión Nacional de Monumentos, Sitios y Bienes Históricos.

SingularidadLa declaración en preparación permitirá incluir a Villa María en programas de turismo cultural en los que el patrimonio de Salamoni es de gran interés y confiere a la obra un carácter único.

El proyecto supuso una cuidadosa investigación y reconstrucción de la imagen original de la plaza tal y como la concibió y diseñó su creador.

No sólo se han tenido en cuenta los elementos arquitectónicos, sino también los paisajísticos, ya que salamone ha combinado el amueblamiento del espacio con un cuidado paisajismo, siguiendo una idea que ha llevado al artista a distribuir en el barrio, situado en el microcentro de la ciudad, elementos que evocan las aguas del Ctalamochita, el gran curso de agua que forma parte esencial de la identidad de Villamari.

Así, el suelo imita las olas del río con un diseño en zigzag en tres tonos de gris.

Las obras consisten en la sustitución completa de los mosaicos originales, muy dañados por el levantamiento del suelo debido al crecimiento de las raíces, así como por la erosión a lo largo del tiempo.

Para la reposición, se encargó al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) el análisis y la identificación de los materiales y pigmentos utilizados en las obras originales para realizar nuevas obras calcadas de los originales.

Estamos restaurando la plaza según el diseño de francisco salamone y mejorándola con iluminación decorativa, fuentes, circuitos eléctricos de seguridad y cámaras de vigilancia", señala Gill.

"Tras varias pruebas, se identificaron los tonos de color, las texturas y otras características de las baldosas para recrear el pavimento original.

Cuatro fuentesLa plaza del centenario es una plaza perfectamente simétrica, con recorridos internos marcados tanto por los caminos como por la vegetaciónComo parte de esta simetría, las cuatro fuentes de la parte superior son indicativas de la identidad que el ayuntamiento quiere devolver a la ciudad en todo su esplendor.

salamone ha introducido en estas estructuras elementos del mar y del río, como los chorros de agua que salen de las branquias y los adornos hechos con conchas.

Además, las fuentes en su forma original tienen diferentes niveles decorados con ligustro, que fue retirado hace décadas.

francisco salamone llegó a Argentina con pocos años y construyó la Plaza Centenario, el matadero de Villa María y el palacio municipal de Las Varillas en la provincia de Córdoba.

Más tarde, hacia 1936, se trasladó a la provincia de Buenos Aires, donde dejó numerosos ejemplos de su estilo característico.