Villa Tulumba, segunda localidad cordobesa declarada “Poblado Histórico Nacional”

Noticias de turismo de argentina y el mundo

Fuente lavoz 06/06/2022

Con la firma del presidente Alberto Fernández, del jefe de Gabinete Juan Manzur, y del ministro de Cultura Tristán Bauer, el Decreto 291/2022 dejó formalizada la declaración de Villa Tulumba como poblado Histórico nacional y se convirtió en el segundo pueblo cordobés en alcanzar ese rango.

La decisión se publicó en el Boletín Oficial esta semana.

Se trata de un proyecto que anunció en 2017 la Comisión nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos del Ministerio de Cultura de la Nación y que incluyó en esa oportunidad a 12 localidades de todo Argentina, entre ellas, La Cumbre y Villa Tulumba.

Se trata de un proyecto complementario al de Pueblos Auténticos que, en ese caso, promocionaba el Ministerio de Turismo de la Nación y del que Tulumba también forma parte.

En paralelo al reconocimiento como poblado Histórico Nacional, se trazó un polígono y una zona de amortiguación dentro de las que quedaron protegidas una serie de bienes inmuebles por su alto valor patrimonial.

La antigua capilla, la iglesia Nuestra Señora del Rosario (1882) con su cúpula pintada por Martín Santiago y con mobiliario y detalles de estilo barroco, la casa de los Reinafé, el edificio que hoy ocupa la Policía y el de la escuela Obispo Olegario Correa alcanzaron con el decreto presidencial el rango de bienes de Interés Arqueológico Nacional.

“Fue un premio a la perseverancia tanto de los funcionarios y técnicos de la comisión como desde nuestro pueblo que siempre luchó por este título del que creemos ser merecedores”, consideró el intendente de Tulumba, Sebastián Peralta.

“El título -agregó el jefe comunal- destaca la belleza cultural, histórica y artística de nuestro pueblo.

Más allá de eso, es un premio a un pueblo que supo conservar todas sus riquezas, que las valoró, las cuidó, y tuvo un plan a futuro y un proyecto que algún día iba a dar sus resultados, cosa que finalmente ocurrió”.

Una joyita colonialSi se le quita a Tulumba todo tipo de transporte a combustibles fósiles y se ponen a circular vehículos de tracción a sangre -carretas, volantas, carruajes-, la sensación es que uno hizo un viaje en alguna máquina del tiempo y retornó a la época colonial.

Tiene ese encanto los edificios y sus fachadas en un pueblo donde no existe la construcción en altura y donde la modernidad arquitectónica está totalmente ausente.

La Villa tuvo su origen a fines del siglo XVI con las primeras mercedes concedidas a la comitiva que acompañaba a los fundadores españoles.

Por hallarse a la vera del antiguo Camino Real, una de sus principales actividades fue la cría y engorde de ganado mular para ser vendido en el Alto Perú.

Cuando expiraba el siglo XVIII, el marqués de Sobremonte, gobernador intendente de Córdoba del Tucumán, elevó al rey Carlos IV la solicitud para declarar “Villa” al poblado, pedido que fue concedido en 1803 por cédula real.

Originalmente se llamó “Villa del Valle de Tulumba”.

Intervenciones en marchaDesde antes de obtener esta flamante distinción, Tulumba viene trabajando en la refacción de 13 fachadas de inmuebles de valía histórica y arquitectónica, a través de un aporte del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, tras el aval que recibió de la Comisión nacional de Monumentos Históricos.

Por esa vía ya se obtuvieron $ 6,5 millones que se vienen liberando a medida de que se presentan los avances de obra.

Por otra parte, pegado a la Hostería Municipal que fue reabierta por esta gestión y que tuvo ocupación récord durante este verano, se habilitó un museo a cielo abierto que contiene valiosos paneles informativos con la historia, la flora y fauna local, y un parque de juegos infantiles con espacios para disfrutar en familia.